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15-09 Culturas

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SÁBADO, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2018
846
Cuentos sin árnica
Sergi
gi Pàmies retrata la dureza
de la vida y la muerte P.4
Curso
de letras
La vuelta al cole
también es cosa
de adultos
que quieren
iniciarse en la
escritura P.20
Ilustración
Albert Asensio
París iniciático
Los primeros viajes de Picasso
a la capital del arte P.12
El escaparate de Terrassa
El festival TNT, una escena
que arriesga P.18
los libros más vendidos
Semana anterior/Semana en lista
N: libro nuevo en la lista
2
Cultura|s La Vanguardia
Sábado, 15 septiembre 2018
Establiments consultats: Badalona Saltamartí Barcelona Casa del Llibre, La Central, El Corte Inglés, FNAC, Laie, +Bernat , TROA Garbí Girona Empúries, Llibreria 22 Lleida
Punt de Llibre Sabadell Llar del Llibre Tarragona La Capona Vilafranca Odisse
Ficción castellano
Ficción catalán
1 El rey recibe
N/–
Eduardo Mendoza, Seix Barral. En la Barcelona de
los 60 y 70 Rufo Batalla busca su lugar en el mundo
2 Hippie
N/–
Paulo Coelho, Planeta. Paulo y Karla viven una his­
toria de amor en ruta hacia Katmandú
3 La desaparición de Stephanie Mailer
1/4
Joël Dicker, Alfaguara. Una periodista desaparece
tras pedir reabrir un asesinato múltiple
4 Las hijas del Capitán
2/11
Maria Dueñas, Planeta. Tres hermanas españolas
medran en el Nueva York de principios del XX
5 La retornada
N/–
Donatella de Pietrantonio, Duomo. Una adolescen­
te es devuelta a su familia biológica y lo pierde todo
6 Patria
7/79
Fernando Aramburu, Tusquets. Dos familias vascas
ven minada su relación a causa de la violencia
7 La peregrina
N/–
Isabel San Sebastián, Plaza &Janés. Alana peregri­
na a Iria Flavia, en busca de los restos del apóstol
8 Traición
N/–
Walter Mosley, RBA. Un policía caído en desgracia
convierte el afán de justicia en motor de su vida
9 Canción de sangre y oro
9/2
Jorge Molist, Planeta. En pleno siglo XIII Pedro III
de Aragón lucha contra diversos poderes europeos
10 El hombre de tiza
N/–
C.J. Tudor, Plaza &Janés. Eddie se encara con un
asesinato de una niña ocurrido treinta años atrás
1 L’art de portar gavardina
N/–
Sergi Pàmies, Quaderns Crema. Trece cuentos so­
bre los retos, sorpresas y fracasos de la edad madura
2 El cel no és per a tothom
N/–
Marta Rojals, Anagrama. La historia de una familia
convulsa a lo largo de cuatro décadas
3 Permagel
2/8
Eva Baltasar, Club Editor. Una mujer tiene el deseo
de vivir intensamente y no perderse nada
4 La desaparició d’Stephanie Mailer
1/4
Jöel Dicker, La Campana. Desaparece una perio­
dista tras pedir reabrir un múltiple asesinato
5 El fil invisible
N/–
Gemma Lienas, Edicions 62. Júlia indaga secretos
familiares durante unas vacaciones en Bretaña
6 Teoria general de l’oblit
6/2
José Eduardo Agualusa, Periscopi. Una mujer se
blinda del exterior en una Angola muy conflictiva
7 Homes
N/–
Angelika Schrobdorff, La Campana. Una joven en­
cuentra en ser deseada la razón de ser de su vida
8 Hippie
N/–
Paulo Coelho, Columna. Paulo y Karla viven una
historia de amor en ruta hacia Katmandú
9 Nosaltres les dones
N/–
Maria Mercè Roca, , Rosa dels Vents. Cuentos pro­
tagonizados por mujeres de todas las edades
10 Tigres de vidre
10/4
Toni Hill, Rosa dels Vents. Víctor y Juanpe evocan
un crimen ocurrido en su adolescencia escolar
No ficción castellano
No ficción catalán
1 21 lecciones para el siglo XXI
N/–
Yuval Noah Harari, Debate. Ensayo sobre el cambio
climático y las tecnologías disruptivas
2 Fariña
1/6
Nacho Carretero, Libros del K.O. Polémico repor­
taje sobre el mundo del narcotráfico en Galicia
3 Bajo el aro
N/–
Pau Gasol, Conecta. La estrella de la NBA transmite
sus vivencias como jugador de baloncesto
4 Sapiens
–/32
Yuval Noah Harari, Debate. Una breve historia de
la humanidad desde los albores
5 La edad de la penumbra
3/7
Catherine Nixey, Taurus. Ensayo sobre cómo el
cristianismo destruyó el mundo clásico
6 Teoría King Kong
–/4
Virginie Despentes, Penguin. Cómo construir una
feminidad desde presupuestos heterodoxos
7 De casi todo se aprende
–/11
Paula Gonu, Martínez Roca. La célebre youtuber
cuenta sus experiencias más personales
8 El amor de tu vida
N/–
Rut Nieves, Planeta. ¿Porqué hay quien encuentra
pareja enseguida y hay quien no?
9 Piel de letra
9/11
Laura Escanes, Aguilar. La conocida ‘influencer’
habla de las emociones que conectan a las personas
10 Nada es tan terrible
–/15
Rafael Santandreu, Grijalbo. Manual sencillo para
disfrutar intensamente de la vida
1 21 lliçons per al segle XXI
N/–
Yuval Noah Harari, Edicions 62. Ensayo sobre el
cambio climático y las tecnologías disruptivas
2 Abans ningú deia t’estimo
N/–
VV.AA., Catedral. Testimonios de hijos e hijas de
los presos catalanes
3 Per tenir casa cal guanyar la guerra
N/–
Joan Margarit, Proa. Memorias de infancia y juven­
tud del poeta de ‘Un hivern fascinant’
4 Més operació urnes
N/–
Xavi Tedó y Laia Vicens, Columna. Crónica amplia­
da del operativo clandestino del 1 de octubre
5 Sota la cistella
N/–
Pau Gasol,Rosa dels Vents. La estrella de la NBA
transmite sus vivencias como jugador
6 Transforma la teva salut
6/31
Xevi Verdaguer, Rosa dels Vents. Qué podemos ha­
cer para curar migrañas y dolores crónicos
7 Dies que duraran anys
1/18
Jordi Borràs, Ara Llibres. Fotos del referéndum del
1­O y de las tensiones en algunos puntos
8 Somriures de Bombai
N/–
Jaume Sanllorente, Plataforma. El autor relata su
aventura de ayudar a los más necesitados
9 Estima’m quan menys m’ho mereixi
3/8
Jaume Funes, Columna. Guía para padres y educa­
dores sobre cómo tratar a los adolescentes
10 Un estiu
10/3
Francesc Parcerisas, Quaderns Crema. Un dietario
que hace balance de un verano muy especial
ESTA SEMANA DESTACA. La ‘rentrée’ trae sustanciales cambios en los ránkings y un alud de novedades
que han desbancado a títulos de largo recorrido. Eduardo Mendoza con la novela ‘El rey recibe’ y Sergi
Pàmies con los cuentos ‘L’art de portar gavardina’ se situan líderes nada más salir, y Marta Rojals se
coloca segunda en ficción catalán con la esperada ‘El cel no és per a tothom’. Por otra parte, en no
ficción el historiador israelí Yuval Noah Harari arrasa con un ensayo genérico sobre los retos y amena­
zas del mundo actual, entre ellos el cambio climático y las tecnologías disruptivas. Y los libros sobre el
‘impasse’ catalán siguen teniendo una fuerte demanda, con novedades como ‘Abans ningú deia t’esti­
mo’, donde hijos de los presos ofrecen sus testimonios y reviven momentos difíciles. ­ S.C.
antivirales
BEGOÑA GÓMEZ URZAIZ
Come como un crítico
de arte...
Roberta Smith y Jerry Saltz forman una auténtica power
couple de la crítica de arte. Ella sienta cátedra en The New
York Times y él en la revista New York. Saltz lleva además
una activa cuenta de Instagram donde promociona a
diario a artistas vivos en una serie de posts muy popula­
res. Pero lo que de verdad divierte y escandaliza a sus
muchos seguidores es saber lo que come la pareja, que es
poco y fatal. En la casa de los Smith­Saltz no se cocina
nunca, no piden comida preparada ni salen a restauran­
tes, explican. Sobreviven a base de café recalentado en el
microondas y galletas saladas. “Somos críticos, vivimos
una vida­túnel. Vemos exposiciones, llegamos a casa y
escribimos sobre las exposiciones, no somos parte de la
sociedad”, se justifica Saltz, que postea como prueba
fotos de su lavavajillas, que jamás se ha usado y que utili­
zan como armario.
O Rei (del cuento)
LaincreíblehistoriadelfutbolistabrasileñoCarlosHenrique
Raposo, también conocido como Kaiser por su parecido con
Beckenbauer, centra el hipnotizante documental Kaiser: el
mejor futbolista que nunca jugó a fútbol. Raposo, una leyenda
entre los aficionados al lado más literario del deporte, fue el
equivalente balompédico de Frank Abagnale, el dotadísimo
timador que inspiró la película Atrápame si
puedes.Durante26años,Raposoconsiguióque
le ficharan nada menos que 17 clubes, entre
elloselFlamencooelFluminense,sinllegarja­
más a jugar un solo minuto, porque fingía que
se lesionaba el primer día de entrenamiento.
Se promocionaba con cintas de vídeo truca­
das que contenían imágenes de jugadores a
losqueseparecíayentresustrucosestabase­
duciralashijasdelosdueñosdelosclubes.El
propio Kaiser, que conserva su mullet de fut­
bolistayunrostrodecementoarmado,apor­
ta las citas más irresistibles del documental.
Más dietas, que es septiembre. Es sa­
bido que al cumplir los 50, Leon Tols­
toi sufrió una importante crisis de la
mediana edad que le llevó, entre otras
cosas, a dejar el alcohol y abrazar el
vegetarianismo. Como en Rusia esta­
ba complicado el acceso a la quinoa y
los aguacates, el autor de Anna Kare­
nina se aficionó a los huevos (como los
actuales seguidores de las dietas paleo
y keto). Su esposa, la muy sufridora
Sofía, se los cocinaba de todas las
maneras: pochados, con coles de
Bruselas y hasta una curiosa tortilla
bañada en sopa. El hermano de esta
compiló todas las recetas familiares
como un regalo para ella y ahora se
publica en inglés, ampliando las expli­
caciones y con insertos que dan una
idea sobre la vida familiar de los Tols­
toi en su dacha. Si alguien se atreve a
preparar la bebida preferida del clan,
el kvass, la encontrará en Tolstoy: A
Vegetarian’s Tale (CreateSpace). Este
antecedente del té kombucha va de la
siguiente manera: se mezclan 3 kilos
de pan duro de centeno con cuatro cu­
bos de agua hirviendo en un barreño
de madera. Se remueve durante una
hora. Se añade azúcar, ramitas de
menta y levadura y se deja fermentar.
¿Un vasito?
El decimonónico Teatro de la República de Querétaro
está a rebosar. Sobre el escenario, el escritor egipcio­
americano André Aciman explica la gestación de su
novela Llámame por tu nombre, recientemente lleva­
da al cine por Luca Guadagnino. “Tenía en la cabeza
una bella casa en Bordighera, que había pintado Mo­
net. Decidí novelarla, poniendo gente dentro. Prime­
ro pensé en una historia chico­chica, pero me parecía
demasiado predecible, de modo que la convertí en
chico­chico; uno de ellos tenía que ser un catalizador
de impresiones, que le llegaban en forma de deseo”.
Se abre el coloquio. Un estudiante le muestra su
entusiasmo, “estuve una semana llorando tras leerla”.
Le preguntan si es autobiográfica. “Todas mis novelas
son construcciones, conectan experiencias de épocas
y lugares diferentes de mi vida”, confiesa.
Aciman, sabio y “felizmente melancólico”, es una
de las estrellas del Festival Hay de Querétaro, que se
celebra por tercera vez. Con una media de 25.000
asistentes, es el último incorporado a la red de festiva­
les literarios Hay de Latinoamérica. El primero fue el
de Cartagena de Indias, en Colombia, y surgió de una
reunión promovida por Carlos Fuentes con los res­
ponsables del Hay británico –fundado en 1988 en una
localidad de Gales– para que ampliaran su labor a los
países de habla hispana, según me cuenta la directora
Cristina Fuentes. Se le sumaron después el español de
Segovia y el de Arequipa en Perú, municipios de me­
diano tamaño donde los actos puedan celebrarse en
Carlos Fuentes impulsó el primer
festival Hay latinoamericano,
en Cartagena de Indias
Salir de galerías
El último fin de semana de sep­
tiembre se celebra el Barcelona Ga­
llery Weekend, con el que las prin­
cipales galerías de la ciudad abren
el curso a lo grande. La mejor ma­
nera de no perderse nada es apun­
tarse a alguno de los circuitos guia­
dos, que tienen lugar los días 29 y
30. El de Trafalgar­Poblenou, por
ejemplo, uno de los ejes artísticos
más estimulantes, pasa por Senda,
Arte Aurora Galería, Bombon Pro­
jects, L&B Conntemporary Art y
Dada Objet Trouvé. Otras hacen
circuito por Ciutat Vella, Gràcia,
partes del área metropolitana y el
Eixample, dividido en Sur, Norte y
Centro. Sólo hace falta inscribirse
en office@artbarcelona.es.
espacios próximos y constituir un gran acontecimien­
to anual. El mexicano lo consigue, con los actos lle­
nos, el público motivado y la ciudad volcada.
Oigo a la autora estadounidense Vivian Gornick
relatando cómo encontró su tono de voz al combinar
memoria personal y paseo literario, y así nació Apegos
feroces. Me cruzo con Patti Smith, que ofrece un
concierto y una conversación. Asisto en el frondoso
parque de la Alameda a un taller de meditación con la
autora budista francesa Kankyo Tanier. Cuento la
experiencia del Cultura/s en un coloquio del ciclo
organizado por la Librería Cálamo de Zaragoza, y
converso con el periodista de la BBC Enric Botella
sobre la Barcelona literaria. Comparto comidas con
Juan José Millás, Manuel Vilas, Sergio del Molino,
Antón Castro, Patricio Pron; conozco a la argentina
Elsa Osorio y la mexicana Margo Glantz, y cambio
impresiones con el legendario editor de Mafalda
Daniel Divinsky. Y aún me da tiempo de visitar el
Museo Regional, que desde los primeros pobladores
de estas tierras hasta los años revolucionarios ofrece
un rico paseo por la historia mexicana.
SERGIO VILA­SANJUÁN
Sábado, 15 septiembre 2018
…O como un titán
de la literatura rusa
Vida literaria
en Querétaro
Cultura|s La Vanguardia
GETTY
Recomendación para jovencísimos
lectores de Primaria o empezando la
ESO:laserieLasleñadoras(RocaEdi­
torial), basada en los cómics del mis­
mo título de Mariko Tamaki, pero
ahora novelizadas. Arrancan con el
primer título, El poder del unicornio,
quepresentaalapandillaprotagonis­
ta. Jo, April, Mal, Molly y Ripley re­
cuerdan a Stacey, Mary Ann, Kristy
y Claudia de la
fantástica serie
ochenteraElclub
de las
canguro, pero
ellas son explo­
radoras y habi­
tan la cabaña
Roanoke del
campamento
Miss Quinzella
Thiskwin Pen­
niquiqul This­
leCrumpetpa­
Chicas
ra
Hardcore.
Jorge, la inte­
grante queer
de Los Cinco
de Enid Blyton, se hu­
biera sentido en casa entre estas ado­
rables buscaproblemas.
latidos
3
Hijas de Kristy,
nietas de Jorge
Cuentos Sergi Pàmies retrata la enfermedad, la muerte de los padres, los hijos
que se van, la imposibilidad de ser feliz y conservar el amor en un libro de una
tristeza concentrada, una confesión culpable que nos asoma al desencanto
Sábado, 15 septiembre 2018
LIBROS
Libro|s
4
Cultura|s La Vanguardia
El secreto de los
que hablan poco
Sergi Pàmies, sin
gabardina
XAVIER CERVERA
JULIÀ GUILLAMON
Los lectores que siguen desde hace
años la trayectoria de un autor esta­
blecen con él una relación de empa­
tíaquevamásalládelasimplelectu­
ra de sus textos: conocen sus preo­
cupaciones, sus fijaciones y se
identificanconél.EnelcasodeL’art
de portar gavardina de Sergi Pàmies
(Barcelona, 1960) este tipo de lector
va a pasarse ciento cuarenta y ocho
páginas sufriendo. Es un libro de
una tristeza tan inconsolable, un ha­
rakiri tan sangriento, una confesión
tan culpable, un túnel tan negro y
con tan poca luz al fondo, que mien­
tras vas leyendo no puedes dejar de
pensar: “¿quélepasaaestechico?”o
“va, va, espabila, tienes que seguir
adelante, hombre”, que son cosas
que,enpropiedad,nocorresponden
a un lector.
En dos cuentos el narrador se ve
muerto.Enelprimero,enunafiesta.
Se nota como de corcho. Pero en­
cuentra una chica guapa, habla con
ella, oye, a un volumen muy bajo, las
campanillasdelailusión.Lachicase
va a bailar y el escritor acaba muerto
en una piscina tipo Sunset Boule­
vard. En el otro tiene un hijo que es
directordecineunderground.Llega
a la casa con un grupo de amigos pa­
ra filmar una película. Ni saludan,
pero le piden que participe con un
pequeño papel: hacer de muerto,
tienen que estirar el cuerpo por los
pies y arrastrarlo por el suelo. Mien­
tras están filmando se muere de ver­
dad. El chaval que lo arrastra se da
cuentay se lo diceal hijo,que legrita
al cámara: “Sobretot no deixis de fil­
mar!”. Lo explico para que se vea la
densidad de la tiniebla que rodea es­
te libro. El lector encontrará aquella
autoironía de los cuentos y los artí­
culos de Pàmies, el distanciamiento
protector,queesahoraunadeaque­
llas mantas cortas, que no tapan lo
suficiente. Al lector se le hielan los
hombros o los pies y, a veces, los
hombros y los pies.
En Esborrany de ponència per un
hipotètic congrés de separats encon­
tramos una de las claves: “Sóc tan
avorrit que, gràcies a la feina d’es­
criptor m’he hagut d’empescar tota
una filosofia sobre la grandesa de
l’home gris i normal confrontat amb
el tòpic literari de l’aventurer insa­
ciable i amb l’apologia del movi­
ment,lanovetatilafantasia(...)sem­
pre n’he sigut conscient i, que per
tant, era fàcil preveure que acabaria
sentunproblema”.Hacaídolacare­
ta y sin ella Pàmies ha escrito Esbo­
rrany de ponència per un hipotètic
congrésdeseparatsyBonustrack,so­
bre la separación de su pareja, y No
sóc ningú per donar­te consells sobre
la relación con el padre, tan diferen­
te de las historias de reconciliación
delibrosanteriores:trescuentosen­
LIBROS
dofísicoy,dentrodeesemundofísi­
co, del lenguaje médico al bricolaje
visual.
Me declaro fan de El conte sobre
l’11­S que no em van encarregar
mai,con elpadrequerecorrelasfar­
macias para acaparar medicación
para el hijo en un momento de de­
sastre universal, porque me parece
encontrar en él a aquel personaje
Los lectores establecen
una relación de
empatía con el autor,
conocen sus fijaciones
y se identifican con él
tierno de un cuento de hace unos
años, que después de la muerte del
niño, se encierra en el coche y se co­
me el huevo Kinder que le ha rega­
ladounquiosquerodebuenafe.Vol­
verá. |
Sergi Pàmies
L’art de portar gavardina
QUADERNS CREMA. 148 PÁGINAS. 14EUROS
Sábado, 15 septiembre 2018
Los padres vuelven a la me­
moria de cuando en cuando.
No sóc ningú per donarte con­
sells es un extenso retrato de la
relación con el padre, el mode­
lo inaccesible de la aristocratie
du malheur, aquellos hombres
guapos, comprometidos,
comunistas, que sabían fumar
sin sacarse el pitillo de los
labios y que llevaban tan bien
la gabardina.
Nadala maternofilial es un
cuento sobre los últimos
meses de la madre, el hijo la
anima para que no deje de
escribir, sobre la importancia
de escribir “sobretot quan
sembla que no tinguis res
més”.
sigueconunadescripcióndelacoci­
na en la que domina el ruido blanco.
Me imagino este breve fragmento, y
otros parecidos del libro, como una
literatura inyectable. Un líquido
denso,queseabrepasoatravésdela
sangre. La densidad viene dada por
lominuciosodelasdescripcionesde
sensaciones y emociones (calor,
vergüenza, tristeza, imposibilidad
de engañarse, imposibilidad de sen­
timiento reconfortante, compañía
voluntariosa e inútil). Los adverbios
y adjetivos frenan la fluidez del lí­
quido. El lector se encuentra atra­
pado en un laberinto emocional y
mental.
El libro transmite el barroquismo
de la tristeza, entendiendo el barro­
co como un juego de oposiciones,
matices y contrarios. En La fenome­
nologia de l’esperit, por ejemplo, el
narrador llora en un vagón del AVE.
“Les llàgrimes, que no tenen la con­
sistència de la pena sinó de les gotes
d’un col∙liri, fan que tot el que miro
estigui cobert d’un vernís massa
lluent.”Negaciónyafirmación,tras­
vase del espacio emocional al mun­
Cultura|s La Vanguardia
Gabardinas
de cine y bar
clandestino
5
tre el bloqueo emocional, la espiral
mental y su análisis científica.
En un momento de la vida en que
se ha quedado solo, sin los padres,
sin pareja, con los hijos orbitando a
distancia, Pàmies ha encontrado no
sésidecirelconsuelodellenguaje.La
lengua proporciona la red tupida
conlaquepescaimpresiones,sensa­
ciones, observaciones sobre el en­
torno y conclusiones sobre la vida.
En Esborrany de ponència per un hi­
potètic congrés de separats, cuando
describe el momento de la ruptura.
Primero: la sensación de calor y ver­
güenza, cuando la mujer le dice que
hay otra persona. El calor es más
emocional que físico (emocional es
una palabra clave del libro), la ver­
güenza dinamita la valla de seguri­
dad: no hay retorno. Después viene
la tristeza. El narrador se impone la
condición de no crearse falsas ilu­
siones. Pare protegerse antepone
principios a emociones. Ella escon­
delamirada:queelhombrelaquiera
no le aporta siquiera la sensación
reconfortante de disponer de una
compañía voluntariosa. La escena
LIBROS
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
6
Novela Smita, Giulia y
Sarah están unidas por
diferentes formas de
represión en la obra
de Laetitia Colombani
Tres
puntos
de
mujer
ROBERT SALADRIGAS
Como toda buena historia de fic­
ción, inicia con un muy simple ejer­
cicio imaginativo. Tres puntos de
luz iluminan la densa oscuridad de
la bóveda celeste. Uno corresponde
a un lugar del planeta llamado Bad­
lapur,UttarPradesh,India,asípues
un grano de polen en la inmensa y
variopinta India. Ahí se encuentra
una mujer llamada Smita, que per­
tenece al último peldaño de la esca­
la humana, al subgénero de los into­
cables; Smita es una dalit, solo una
hija de Dios en palabras de Gandhi,
demasiado impura entre los impu­
ros para relacionarse con los demás
en términos de mínima igualdad. El
marido de Smita se gana el sustento
cazando ratas urbanas y condimen­
tándolas. Ella por su parte todas las
La escritora francesa Laetitia Colombani
mañanas, como si ejecutase un ri­
tual punitivo impuesto por los dio­
ses (¿tal vez Siva?), tiene que reco­
ger con sus propias manos los dese­
chos de la comunidad a la que el
gobierno prometió inodoros que
nunca han llegado. El día que el
punto de luz de Smita ilumina el
paisaje de Badlapur, ella sueña con
que el día de hoy lo recordará toda
vida: “El día que su hija empieza la
escuela”. Las mujeres como Smita,
su descendencia, situadas en la pe­
riferia de la humanidad, no suelen
acudir a la escuela.
El segundo punto de luz pone de
CÉLINE NIESZAWER
relieve la figura de Giulia, en Paler­
mo, Sicilia. Giulia es hija de un ex­
cepcional artesano (padrone) en el
tratamiento del cabello humano de
mujer para la confección de pelu­
cas. Una habilidad artística que, por
supuesto, queda fuera del alcance
estético de Giulia pero sí le ofrece,
en algún momento dado, la ocasión
de aprovecharse económicamente
del bien que es el propio cabello pa­
raasípoderhuirdelatrampamortí­
fera –inconcebible– que es la es­
tructura social india.
Y queda el tercer foco sideral de
radiación narrativa. En ese tipo de
Narrativa Ignacio Gómez de Liaño expone en su último libro un laberinto de
referencias culturales donde se encuentran obras anteriores suyas como
‘Musapol’ o ‘Extravíos’. Una expedición singular y erudita
Viajes quiméricos del juego
JUAN ÁNGEL JURISTO
Exposición sobre la poesía visual de Gómez de Liaño que hizo el museo de Ibiza en el 2016
En la última novela de Ignacio Gó­
mezdeLiaño(Madrid,1946)conver­
gen tal número de caminos estudia­
dos de otra manera e igual sesgo en
obras anteriores suyas, en Musapol,
claro está, pero también en Arcadia,
la primera obra de ficción que me fue
dada leer de su autor, Extravíos y en
su diario, En la red del tiempo, que
bien podría decirse que esta El juego
de las salas de salas trata justamente
de ahondar en un campo que le es
muy querido a su autor: la búsqueda
de conocimiento y perfección me­
diante el uso de metáforas de múlti­
ple significado, donde lo quimérico
obras donde no se mezclan los con­
ceptos políticos con los reflexivos
–a lo Pierre Michon– no importa
demasiado que de vez en cuando,
de forma más o menos deliberada,
se produzcan spoilers; no cambia la
naturaleza de los propósitos del na­
rradornilascaracterísticasdelrela­
to. La tercera luminaria aparece en
el firmamento como la más rutilan­
te: se trata de Sarah Cohen, de
Montreal, Canadá, una brillantísi­
ma abogada, madre de dos hijos,
que de repente, en lo más alto de su
prestigio es atacada por una enfer­
medad terminal que causa estragos
tomacartadeverdaderanaturaleza,y
el juego es parte determinante de ese
conocer, actuando como llave maes­
tra. Los antecedentes de la cosa nos
llevaríanmuylejos,deRamonLlullal
Hermann Hesse de El juego de abalo­
rios, igual que los referentes de recu­
rrencia que aparecen de continuo,
Giordano Bruno, Cirlot, Carlos Ed­
mundo de Ory o Cristóbal Serra.
De ahí que convenga no perderse
en los extravíos laberínticos de la re­
ferencia cultural, esencial, sin em­
bargo, en la novela, y atender a la es­
tructura narrativa, de sutil juego de
espejos,paracentrarnosenciertaori­
ginalidad narrativa. El mundo refe­
rencial de Gómez de Liaño es de una
rara vastedad, pero deberíamos dar
primacía en el libro en lo que tiene de
desvelamiento del yo para entender
Creadores como
Giordano Bruno, Cirlot,
Carlos Edmundo de
Ory o Cristóbal Serra
son figuras recurrentes
que los tres mechones que configu­
ranlatrenzayrespondenporSmita,
Giulia y Sarah, tan distintos como el
color de los cabellos y los tonos de
las pieles, tienen en común tres for­
mas de represión que la hacen uni­
versal. En esa variabilidad que nada
varía, reside su cualidad más pode­
rosa y dramática. Y aumentan el va­
lor de la historia que se cuenta. |
Laetitia Colombani
La trenza / La trena
SALAMANDRA. TRADUCCIÓN AL CASTELLANO DE JOSÉ
ANTONIO SORIANO Y AL CATALÁN DE ANNA CASASSAS.
205 PÁGINAS. 18 EUROS
J.A. MASOLIVER RÓDENAS
Nacido en Adrogué, Buenos Aires,
en 1941, Ricardo Piglia falleció en
el 2017 por esclerosis lateral amio­
trófica (ELA), la misma enferme­
dad que padecieron Roberto Fon­
tanarrosa o el multifacético artista
ilerdense Benet Rossell. Prestigio­
so crítico y ensayista, con su nove­
la Respiración artificial (1980) se
afirmó como uno de los grandes
novelistas argentinos del siglo XX,
heredero de sus admirados Rober­
to Arlt o Jorge Luis Borges y con­
temporáneo de Miguel Briante,
Juan José Saer, Luis Guzmán,
Héctor Libertella, Oswaldo Lam­
borghini o la ensayista y teórica li­
teraria Josefina Ludmer. Novelas
como Plata quemada (1997) o
Blanco nocturno (2010) o el libro
de cuentos Nombre falso (1994 en
su edición definitiva) no hacen si­
no confirmar la radical originali­
dad y la lucidez intelectual de sus
planteamientos narrativos. Las
tres entregas del Diario de Emilio
Renzi (2015­2017) señalan la estre­
cha relación entre su biografía
personal y su actitud ante la litera­
tura y su propia ficción.
Uno de los aspectos más singu­
lares es la visión de su obra como
una totalidad, con textos que recu­
pera libro a libro. En Los casos del
comisario Croce (2018), La música,
La película y El Astrólogo apare­
cieron ya en su Antología personal
(2015 en la edición de Anagrama)
y el comisario Croce procede de
Blanco nocturno. Aunque domi­
nan los textos inéditos que com­
Muchos de los casos
afectan a ludópatas,
a desaparecidos, a
suicidas o a personas
que tienen que huir
puso ya avanzada la enfermedad
usando el Tobii, el hardware que
permite escribir con la mirada, él
que empezó escribiendo a mano o
con la legendaria Olivetti Lettera
22. Piglia dirigió la Serie Negra, fa­
mosa colección de obras policia­
cas. Ahora, como indica el título,
se trata de una serie de casos con
los que se enfrenta el comisario. El
libro se abre con una larga cita de
Karl Marx, que yo creí del propio
novelista y que refleja perfecta­
mente el espíritu del libro: el de­
lincuente. “No sólo produce ma­
nuales de derecho penal, códigos
penales y, por tanto, legisladores
que se ocupan de los delitos y las
penas; produce también arte, lite­
Ricardo Piglia
Los casos del comisario Croce
ANAGRAMA. 184 PÁGINAS. 16,90 EUROS
ciertas claves del mismo.
Al final de la narración nos topa­
mos con un juego muy propio del au­
tor, significativo, por lo demás. Gó­
mez de Liaño emplea materiales de
una exposición en 2016 en el Museo
de Arte Contemporáneo de Ibiza que
comisarió Aramis López. Dos ami­
gos, Alejo y Jaime, conversan sobre
temas en los que están presentes las
paradojas y las contradicciones. Lle­
gamos, así, a una controversia sobre
el final de las utopías en el siglo XX,
algo que el autor había desarrollado
en otras obras antes citadas y que tie­
nen como base al Giordano Bruno
que atiende a un arte de la memoria
capazdecambiarlarealidad.Elloexi­
ge una reunificación del yo que sólo
puededarseatravésdelamor.Enrea­
lidad este libro es un viaje a mundos
imaginarios que no existen pero po­
drían llegar a serlo. Por lo demás, no
hace falta decirlo, es puro goce inte­
lectual. |
Ignacio Gómez de Liaño
El juego de las salas de salas
SIRUELA. 288 PÁGINAS. 21,95 EUROS
Un atardecer en Buenos Aires, ciudad natal del autor
FREDERIK FERNOW/GETTY
LIBROS
Sábado, 15 septiembre 2018
El tejedor
de historias
ratura, novelas e incluso trage­
dias”.
Como en las mejores novelas
del género, el comisario está mar­
cado por su grandeza pero tam­
bién por su fragilidad. No interesa
el héroe sino su humanidad, un
hombre de campo, viejo y cansado
tras una larga trayectoria, melan­
cólico y un moralista descreído. Es
famoso por “sus métodos nada tra­
dicionales de descifrar los enig­
mas que le planteaba la realidad”.
La originalidad del libro es que no
sólo nos enfrentamos a una serie
de casos realmente singulares, si­
no que se detiene en los métodos
empleados, especialmente en La
conferencia y en El método: la ca­
pacidad de observación, fijándose
en los detalles, pensar con la cabe­
za del asesino, hacer hipótesis
continuamente o usar la imagina­
ción para solucionar un misterio
real, la intuición poética con la
exactitud matemática. Muchos de
los casos afectan a ludópatas, a sui­
cidas, a desaparecidos o a perso­
nas que tienen que huir, como lo
hará el propio Croce. Se dan en un
amplio marco cronológico, en los
que la historia o la política suelen
estar presentes, especialmente Pe­
rón, su caída y su regreso.
El narrador puede ser el propio
Croce o su interlocutor, por lo que
con frecuencia se repite el “dice
Croce”, leitmotiv o cantinela que
recuerda el “sostiene Pereira” de
Tabucchi. Sólo en una ocasión se
nos dice quién es este interlocutor:
su alter ego Emilio Renzi, tan fa­
miliar a los lectores de Piglia. Co­
mo familiares resultan estos cuen­
tos tejidos como una fascinante
novela en la que nada puede de­
cepcionarnos. |
Cultura|s La Vanguardia
Smita es una ‘dalit’, el
último peldaño de la
escala humana india, y
sueña con que su hija
vaya a la escuela
Novela Vuelve el comisario Croce de Ricardo Piglia
en su último libro policíaco, marcado por la
originalidad y la capacidad de observación
7
en su físico y es aprovechado por el
socio principal del bufete para qui­
tarla de en medio. De una manera
incuestionablemente lógica, entre
el inframundo de la dalit, en un ex­
tremo del espacio y el hipercapita­
lismo encarnado por la todopode­
rosa y a la vez frágil Sarah, se esta­
blecen vínculos materiales que
pasan por la Sicilia de Giulia que ha
perdido el soporte del padre y lee la
poesía de Pavese. El mundo es pe­
queñoyladistanciaentreloshuma­
nos, corta.
¿Cuál es el tema que realmente
une a los tres puntos de mujer que
brillan en esta primera novela de la
francesa Laetitia Colombani? No la
trenza del título (aunque también)
que se define filológicamente así:
“conjunto de tres mechones o tres
cabos que se cruzan alternativa­
mente, entretejiéndolos”. Pienso
LIBROS
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
8
Ensayo
Matices
sobre
Machado
ADOLFO SOTELO VÁZQUEZ
Elpoeta,ensayistaycríticoJuanMal­
partida (Málaga, 1956) nos ofrece un
libro que, partiendo de un sintético,
calculado e interrogativo relato de la
vida del poeta, se adentra en algunos
ejes vertebradores de su pensamien­
to, con un diapasón de crítica intere­
sada–lamismaquepropugnabaBau­
delaire– para señalar “por un lado la
necesidad de la razón, el juicio, la
comparación,yporelotro,elelemen­
to fundamental del gusto particular y
de la búsqueda propia”.
En la biografía se enfatizan los as­
pectos de la latente angustia del poe­
ta, de su creencia de que el hombre es
el gran vaciador del tiempo, y a la vez
sabedordequeeltiempomismonun­
capuedesereliminado,desuscoque­
teos con la prostitución, de su odio al
erotismo socializado, del mundo de
Leonor y de la anfibia relación con
Guiomar. Todo con un denominador
común: el perfil vital perenne quedó
dibujado desde su juventud.
Los cuatro capítulos dedicados al
pensamiento de Machado proponen
allectorincontablesmotivosderefle­
xión inteligente. Subrayo tan sólo
tres. Lo que busca Machado en la
poesía es lo vivo, lo intuitivo y lo tem­
poral; mientras rehúsa lo artificial, lo
conceptual y la atemporalidad. Cam­
pos de Castilla (1912, 1917), libro capi­
tal para la crítica machadiana, apare­
ce a la luz de Malpartida como una
obradesigualtantoensuescrituraso­
rianacomoenladeBaeza.Hayensus
páginas “momentos de verdadera
poesía”, pero también tópicos e in­
exactitudes históricas. Así La tierra
de Alvargonzález, pese a la calidad de
susestrofas,eslo“másrancioyabsur­
do de su obra”. Son mejores los poe­
mas de Baeza, aunque los celebrados
poemas “político­sociales” le causan
reticencia por el peso “del espíritu
moralista y formativo de la Institu­
ción Libre de Enseñanza”.
Y un tercer motivo de reflexión: el
simbolismo. A Machado el exceso de
intimidad del simbolismo le desagra­
dó desde el principio. Convencido de
que la característica radical de lo real
es la alteridad, el poeta pensador más
lúcido de su tiempo se desdobla en
Juan de Mairena, “el personaje más
inteligentede nuestra literatura” y en
Abel Martín, que escribió tajante:
“No hay espejo; todo es fuente”, lema
del espléndido libro de Malpartida. |
Juan Malpartida
Antonio Machado. Vida y pensamiento de un
poeta
FÓRCOLA. 196 PÁGINAS. 16,50 EUROS
Vivian Gornick
MITCHELL­BACH/SEXTO PISO
Ensayo Dos libros en los que la autora neoyorquina
Vivian Gornick narra su experiencia personal
abiertamente y con valiente sinceridad
La ciudad, mi
madre y yo
M.ª ÁNGELES CABRÉ
ElMeToo,elazotecontraelindepen­
dentismo, el súbito cambio de Go­
bierno y Vivian Gornick. Esta será,
cuando la recojamos, la cosecha de
estos últimos meses. Exagero, pero
vengoadecirlesquelallegadaanues­
tras librerías de Vivian Gornick
(Nueva York, 1935) cuenta. Gornick
tiene unos ojos muy vivos de color
azul claro, la boca prominente y son­
riente. Es dicharachera y viene del
Bronx, donde nació; viene de esa
NuevaYorkquesiempreenvidiamos
un poco porque tiene cosas que que­
rríamos nuestras, como Siri Hust­
vedt o Central Park.
Gornick es de familia judía, hija de
comunistas de clase obrera. Ha ejer­
cido el periodismo en medios como
The New York Times y desde finales
de los años sesenta militó activamen­
te en el feminismo en su vertiente
más radical. Ha sido profesora de es­
critura en la universidad y publicado
másdediezlibros,aunqueelquemás
fama le ha dado ha sido el último, La
mujer singular y la ciudad, aparecido
en el 2015.
LaescritoraElviraLindo,quevivió
unoscuantosañosenlaGranManza­
na, cenó hace poco con ella a su paso
por Madrid y escuchó cómo contaba
que se había convertido en una espe­
cie de celebrity local en su ciudad:
tuerce una esquina y se ve asaltada
por lectores –sobre todo lectoras–
que le preguntan en qué nuevo libro
anda enfrascada.
La mujer singular y la ciudad no es
elprimertítuloconelqueGornickha
acertadodeplenonarrandosupropia
experiencia sin un ápice de mentira.
Ya en Apegos feroces, publicado en
1987 –hace pues tres décadas (Sexto
Pisolopublicóelañopasadoencaste­
Dialoga consigo misma:
“Es un mal día para mí.
Me siento gorda y sola,
atrapada en mi
deplorable vida”
llano)– dialogaba consigo misma y
con su madre por las calles de Man­
hattan. Un vínculo complejo que se
aprestó a diseccionar a corazón
abierto, sabiendo que no sólo la lee­
ríamosnosotrossinotambiénsupro­
pia madre, una mujer de carácter:
“Caminamos por la Quinta avenida.
Es un mal día para mí. Me siento gor­
da y sola, atrapada en mi deplorable
vida. Sé que debería estar en casa tra­
bajando y que estoy aquí haciendo de
hija diligente sólo para evitar el escri­
torio. Es tal la ansiedad que estoy pa­
seando incluso con dolor de estóma­
go. Mi madre, como de costumbre,
sabequenopuedehacernadapormí,
pero mi desdicha le pone nerviosa.
Hablayhablasinparar,hastaelsopor
y el ofuscamiento, sobre una prima
míaqueseestáplanteandodivorciar­
se”. Una madre que quería que la hija
fueraalauniversidadhastaquesedio
cuentadequeallíempezaríaapensar
por sí misma. Una relación materno­
filial que le sirve de marco para con­
tarsusrelacionesconlaescritura,con
sus novios o maridos e incluso con el
sexo. Y con la ciudad, por supuesto.
La misma Nueva York que en La
mujer singular y la ciudad vuelve a ser
el paisaje de fondo de su autorretrato
literario y donde su espíritu flâneur
deambula por las calles con el amigo
gay que toda escritora que se precie
debe tener, escuchando todo aquello
que se deja escuchar: “Si has crecido
enNuevaYork,tuvidaesunaarqueo­
logíanodeestructuras,sinodevoces,
que también se apilan unas sobre
otras, y que tampoco se reemplazan
unas a otras”, leemos en la segunda
entrega de este aplastante ejercicio
confesional al que aquí estamos tan
poco acostumbrados. “Cada matri­
monio había durado dos años y me­
dio y en los dos una mujer que no co­
nocía (yo) se había casado con un
hombrequetampococonocía(elmu­
ñequito de la tarta de bodas)”.
Hoy Gornick está considerada co­
mo una pionera del ensayo personal,
un género por el que confieso siento
debilidad. Me pregunto por qué aquí
no dejamos que nuestras autoras se
conviertan en Vivian Gornick y me
respondo yo misma: porque no so­
portaríamos tanta sinceridad. |
Vivian Gornik
La mujer singular y la ciudad
SEXTOPISO.TRADUCCIÓN:RAQUELVICEDO.148PÁGINAS.
17,90 EUROS
Vincles ferotges. La dona singular i la ciutat
L’ALTRA EDITORIAL. TRADUCCIÓN: JOSEFINA CABALL. 336
PÁGINAS. 20,90 EUROS
Uno de los atractivos de El cuarto
poder, la serie dirigida por la docu­
mentalista Liz Garbus, es ver en vi­
vo cómo la práctica del periodismo
está cambiando en la sociedad en
red sin que haya cambiado su fun­
cionalidad democrática. La serie
permite al espectador pasearse por
despachos y aquelarres de The New
York Times (también por las ma­
drugadas domésticas de los perio­
distas) durante el primer año del
caótico mandato presidencial de
Donald Trump. En uno de sus cua­
tro episodios, ante otro de los ata­
ques sistemáticos de Trump a las
tribunas clásicas que se solapa a una
huelgaenlaredacciónporlosdespi­
dos, el director del periódico más
influyente del mundo habla de la
crítica fascinación que tiene este
momento crítico y subraya la nece­
sidad de una investigación de cali­
dad para fiscalizar la amenaza al
marco de convivencia. Todos son
conscientes de que están contando
un fenómeno tan excepcional como
desestabilizador. Pero todos, des­
bordados, saben que, a pesar del
momento, lo esencial es cumplir
con las leyes del oficio. Es ejemplar
comprobar la responsabilidad con
la que trabajan los redactores. Se lo
creen.
Pocos profesionales han cumpli­
do con esa exigencia, contando el
procés en directo, como Lola García
(Badalona,1967).Lohademostrado
en sus artículos, para mí desde esa
piezadeslumbrantequefueladoble
página del 30 de octubre de 2015
cuando reveló que el Govern Mas
aceleraba por la senda de la desobe­
diencia.Lodemuestraahoraeneste
tido de García ha sido el de la infor­
maciónquegenerayocultayperpe­
tua el poder. Ahora con la crónica El
naufragio, demostrando firmeza y
veteranía, nos vuelve a contar todo
lo que descubrió, suma episodios
desconocidos al relato que hemos
ida amasando del procés (encuen­
trosenconventos,intentosdenego­
ciación frustrados que ignorába­
mos, el vía crucis que desangró a la
directiva del Barça el 1 de octu­
bre…), pero además da un paso más
arriesgado: nos hace ver, sin acritud
pero sin piedad, cuál ha sido la di­
mensión humana –la ambición y la
soberbia, la desconfianza y la con­
tradicción– que también explica
por qué los catalanes, tras los suce­
sos de octubre, nos quedamos sin
república y sin autonomía.
Aunque no es explícito, el libro
tieneunatesisclara:sostienequelos
tres presidentes implicados –Rajoy,
Mas y Puigdemont– fueron quienes
“pudieron marcar el rumbo”. No lo
hicieron y, como titula Juliana, la si­
tuación “se les fue de las manos”. A
la hora de perfilar los protagonistas
de la tragedia, probablemente con
ninguno es tan incisiva como con
Artur Mas. Es decir, en la contro­
versia sobre si el torbellino político
y social del procés se ha producido
Ha resistido la enorme
presión emocional que
en Catalunya se ha
llevado a muchos
periodistas por delante
A la hora de perfilar
los protagonistas de
la tragedia, puede que
con ninguno sea tan
incisiva como con Mas
libro. Lo constata Enric Juliana en
el prólogo: afirma que ella “ha resis­
tido la enorme presión emocional
que en Catalunya se ha llevado a
muchos periodistas por delante”.
Así ha sido.
A lo largo de los últimos años esta
licenciadaenPeriodismoyCiencias
Políticas ha obtenido información.
La directora adjunta de La Van­
guardia nos ha descubierto muchí­
sima información. Y mientras tan­
tos tomaban partido, decantando la
interpretacióndeloshechosenfun­
ción de su ideología e interés, el par­
cio informativo era casi imposible.
Pertenecía a una casta de periodis­
tas que la premura y la inconsisten­
ciadelasredessocialeshaidoarrin­
conando hoy, de esos que, antes de
escribirunartículo,agotabahastala
última consulta y hacía todas las lla­
madasquefuerannecesarias”.Aesa
escuela clásica pertenece la autora
del ya canónico El naufragio. |
Lola García
El naufragio. La deconstrucción del sueño inde­
pendentista
La directora adjunta de ‘La Vanguardia’, Lola García
XAVIER CERVERA
PENÍNSULA. 232 PÁGINAS. 17,90 EUROS
LIBROS
Sábado, 15 septiembre 2018
JORDI AMAT
Cultura|s La Vanguardia
Periodismo puro
desde arriba o desde abajo, aunque
no es tajante, sí explicita a quien
atribuye responsabilidades: a la ci­
ma. Lo cuenta y es creíble porque
parece que ella lo haya visto.
Parece como si la periodista hu­
biera tenido una cámara oculta en
despachos, reservados o en la casa
deNeusMuntédondedosconselle­
ras con una copa de cava entre las
manos piensan preocupadas su fu­
turo. Ve lo que no hemos visto. Des­
deArturMasyFrancescHomscon­
templando solos la primera gran
manifestación del 11 de septiembre
en el Palau de Pedralbes (replante­
ando la estrategia para que Conver­
gència conservara el poder) hasta el
cigarrillo que Jordi Turull fuma la
noche del 3 de octubre fuera del
despacho donde está reunido el Es­
tado Mayor y le permite seguir es­
pantadoeldiscursodeFelipeVI.Oa
Carles Puigdemont, “con aversión a
cumplir órdenes”, jugueteando con
el móvil mientras se reúne con sus
consellers o con el rostro sonámbu­
loenunencuentroconNúriaMarín
en los días terminales que precedie­
ron a la DUI.
Lo ve y lo cuenta y es creíble. Así,
al tiempo que muestra la progresiva
laminación del PSC, deconstruye el
sueño que nos debía llevar a Ítaca y
hoy nos tiene empantanados entre
la cárcel injusta, la tensión interna y
la pesadilla bufa de Freedonia.
García no releva sus fuentes, que
sólo pueden ser de primera (Sant
Jaume y Moncloa, presidentes, se­
cretarios generales o incluso Zar­
zuela), ni ella como personaje se en­
tromete en su relato ni se regodea
con el estilo. Lo determinante, des­
de el arranque en el furgón de poli­
cía que lleva a los consellers a Estre­
mera, es la cantidad de detalles del
último lustro que obtiene, criba y
expone.Esoestodoynohaymás.Es
puro periodismo exprimido. Aquí
excelenteperiodismonarrativo.Di­
ríaquelaclaveessuexigenciaconla
verdad, tal y como la describió en el
obituario que dedicó a su maestro
Carles Pastor: “Concienzudo a la
horadeconfirmarycorroborarver­
siones y datos, pillarle en un renun­
9
Política Lola García, directora adjunta de ‘La Vanguardia’, arroja luz sobre el
‘procés’. Demostrando firmeza y veteranía, señala a los que pudieron marcar
el rumbo de la situación y testifica cómo se les acabó yendo de las manos
LIBROS
Novela El libro del autor y presidiario Curtis
Dawkins recoge catorce oscuros relatos que
revelan a un gran talento narrativo
libroscopio
10
Cultura|s La Vanguardia
Sábado, 15 septiembre 2018
¿Qué pasa con el libro
de texto?
Me voy a recoger el libro de texto de francés de 3.º de la ESO de mi hijo a la
Índex, la librería de Vilassar de Mar, que en estas fechas de la vuelta al cole
está a tope con un estrés tremendo. Llego en hora punta a las siete de la tarde y
hay una única clienta que le está pidiendo a la Pepi Bruguera que le aconseje
una novela para una nieta. Le digo que por ser septiembre está la cosa muy
tranquila… “¡Demasiado!”. Me cuenta que ya hace unos años que ha ido ca­
yendo la venta de libros de texto: “Antes era un soporte importantísimo, pero
cada vez menos. Los hipermercados le regalan a las escuelas herramientas de
jardinería, hay editoriales que venden directamente a las AMPA con des­
cuento, muchos centros cogen los libros de la plataforma Iddink de reutiliza­
ción de libros… Antes venía gente a buscar el libro de texto y de paso se lleva­
ban una novela o una libreta”. Hace un gesto de resignación. “Estamos miran­
do como compensar esa caída de ventas. Ya hacemos clubs de lectura,
cuentacuentos, presentaciones, tenemos redes sociales. Y no es fácil. Pero no
nos rendimos”.
Antes la compra del libro de texto tenía algo de ritual sagrado, pero ahora se
ha convertido en una transacción mercantil donde nadie pregunta qué cali­
dad tiene el libro sino cuánto cuesta. Antes en las listas cada libro de cada
materia era de una editorial distinta, ahora son todos de la misma para obte­
ner más descuento o una pizarra
digital. Al desprestigio del libro de
texto han contribuido las propias
editoriales, que han cargado pre­
cios altísimos, que no cuesta ni el
libro más complejo del más impor­
tante premio Nobel, y no han expli­
cado por qué. La tozudez en la
opacidad de las editoriales a la hora
de explicar la mecánica de la fabri­
cación de los libros de texto ha
llevado a que no tengan la conside­
ración social que debieran. Rara­
mente explican que en ese precio se
repercuten las muy trabajadas
guías didácticas de actividades para
los maestros, ni las pizarras digita­
les, ni las sesiones de formación del
profesorado. Igual que no ponen en
valor a los equipos de profesionales
que redactan los libros de texto. He
oído pavonearse a gente por haber
escrito novelas de ciencia ficción,
libros de muffins o de cómo ligar…
nunca he conocido a nadie que
presuma de escribir libros de texto.
¡Con la importancia que tienen!
Deberían ser personas de relevan­
cia pública a las que exigirles al
Pepi Bruguera en la librería Índex
A. ITURBE
máximo.
El secretario técnico del Gremi de Llibreters de Catalunya, Marià Marín,
me atiende con amabilidad cuando le pregunto cómo es posible que sea ilegal
que una panadería venda zapatos pero sea legal que un AMPA de un colegio
venda libros… “No nos gusta, pero es legal. Pueden vender libros, igual que en
una fiesta de fin de curso venden refrescos. Lo que es ilegal es que se les dé
tratamiento de agentes comerciales. Es decir, una editorial les puede vender
libros, pero no les puede hacer los descuentos que hace a un agente comercial
autorizado, como un librero. Desde principio de verano hemos interpuesto ya
una docena de denuncias por malas praxis”. Marià insiste en que “nosotros
no estamos contra las AMPA, yo he estado en el AMPA del colegio de mis
hijos. Lo que queremos es hacer reflexionar sobre la importancia de cumplir
las leyes porque forma parte también de lo que enseñamos a nuestros hijos y
porque hay en juego un tejido comercial y cultural muy importante para el
mantenimiento de la creación y el conocimiento”.
En Vilassar la Pepi resopla, pero sigue programando cuentacuentos y
presentaciones para que los escritores tengan un sitio donde los escuchen,
aunque sea un rato. Ojalá siga adelante. |
ANTONIO ITURBE
Cuentos de
sangre y pena
ANTONIO LOZANO
Con excepciones como las de
Edward Bunker o Malcolm Braly,
la ficción carcelaria contemporá­
nea ha brotado de un conocimiento
indirecto de las condiciones de vi­
da entre rejas porque el precepto
de “escribe sobre lo que sabes” tie­
ne sus límites (por ejemplo, renun­
ciar a cometer un delito serio para
dar con una buena historia). Ahí
está una de las mejores novelas del
siglo XX sobre la materia, Falconer,
posible gracias a que John Cheever
Curtis Dawkins. escritor
KIMBERLY KNUTSEN
En ‘573523’ late una
belleza convulsa y
terrible cuando
describe su recaída
en una adicción
ejerció de docente en el penal de
Sing Sing, aunque ya advirtió en
una entrevista publicada por
Newsweek en 1977 que: “No fui a
Sing Sing a recopilar material, igual
que no me casé y tuve hijos para re­
copilar material”. A pesar de licen­
ciarse en Humanidades por la Uni­
versidad de Western Michigan,
Curtis Dawkins (Illinois) no dio
con sus huesos en el Correccional
de Lakeland en el 2005 impelido
por el objetivo de que su sensibili­
dad literaria encontrara inspira­
ción en la devastación que lleva
aparejada la privación de libertad,
sino porque mató a un hombre de
un disparo bajo los efectos del
crack que le costó la cadena per­
petua. Escribir para sobrevivir.
Escribir contra la locura. Escribir
sabiendo dónde vas a morir.
Si bien llegan a un coste humano
incalculable, los catorce relatos
reunidos en Hotel Graybar –la ma­
yoría publicados anteriormente en
revistas minoritarias gracias a las
gestiones de la hermana del autor–
revelan a un talento extraordinario
y sitúan a Dawkins entre el puñado
de elegidos a la hora de traducir la
oscuridad del encarcelamiento en
pura dinamita artística. El autor
privilegia la voz de un recluso anó­
nimo que, en primera persona, va
alternando su cotidianidad entre
rejas con el recuerdo de los días de
libertad. No hay rastro de las tram­
pas más burdas, véase describir
con recargada sordidez la vida in­
tramuros o patinar a base de emul­
siones nostálgicas o conatos de epi­
fánica redención. Dawkins transita
por la realidad alternativa que su­
pone la cárcel con la seguridad de
que combinar la mirada limpia del
naturalista con la adjetivación pre­
cisa del poeta es el camino más di­
recto para hacer justicia a un cú­
mulo de experiencias tirando a ine­
fables.
Late una belleza convulsa y te­
rrible en estas páginas, por ejemplo
al describir la recaída en una adic­
ción en 573543: “Pero poco a poco,
como las estrellas encendiéndose
por la noche, los fuegos lejanos re­
gresaron. Pronto me descubrí mi­
rando al cielo frío nocturno sin
comprender que la noche había
llegado”. Dudo también que se ha­
ya expresado mejor el desconcier­
to que embarga al exconvicto arro­
jado de nuevo a la sociedad que en
el cuento Leche quemada, ni que se
haya concentrado con más humor
negro la retahíla de fantasías deli­
rantes que embriagan a los convic­
tos que en Acorralado. Y luego,
claro está, Hotel Graybar es tam­
bién la suma de datos que sólo el
triste recluso maneja como la ob­
tención de tinta para tatuajes que­
mando gomina de bergamota o el
recurso a una pila AA Energizer y a
un hilo de cobre, sacado de un auri­
cular, para encender un canuto de
hierba.
Qué espeluznante fortuna gozar
de estos cuentos forjados con san­
gre y arrepentimiento. |
Curtis Dawkins
Hotel Graybar
SEIX BARRAL. TRADUCCIÓN: INGA PELLISA. 224 PÁGI­
NAS. 18 EUROS
Tengo una voluminosa antología de
comentarios sobre Venecia que ho­
jeo cada verano: Montaigne, Goe­
the, Byron, Wagner, Mann, Proust,
D’Annunzio, Ruskin, etcétera.
LaatmósferairrealdeVenecia,su
ausencia de tráfico, la fusión de tie­
rra y agua, los exóticos palacios
desconchados, ofrecen al viajero la
imagen viva, o quizá muerta, de la
melancolía.Venecia,cabezadelMe­
diterráneo un día, hoy es reducto de
nostálgicos, cementerio de ilusio­
nes, panteón de iluminados: Wag­
ner, Stravinski, Pound, fueron a mo­
rir o están enterrados en Venecia;
val, como lo fuera Alejandría en el
ocaso del mundo antiguo, es hoy un
jardíndesoladodondehidrasdepie­
dra gótica flameante serpentean
acariciadas por la reverberación del
agua, recuerdos evanescentes de un
mundo que ha dejado de ser el
nuestro.
Nadie ha descrito ese lugar esqui­
vo y resplandeciente como John
Ruskin, tan decaído de su pedestal y
olvidadocomolapropiaciudad.Fue
él,enelsigloXIX,patriarcadelasle­
tras inglesas, pero cometió el error
de creer que el arte debía tener un
contenidomoral:suprestigioaúnno
‘Fondaco De Turchi, Venecia’ (c. 1853), acuarela pintada por John Ruskin
EzraPound,aquiencrucécomouna
sombra por la plaza de la Academia,
pasólossieteúltimosañosdesuvida
sin pronunciar palabra. El silencio,
como agua remansada, es la res­
puesta de Venecia: un mundo, nues­
tromundo,seeclipsa–“Ilsolsènvae
vien la será, nova restare, ma cercate
il paso, mentre l’Occidente non sàne­
ra”–, algo se ha desatinado, en algu­
na encrucijada erramos el camino, o
la propia vejez orgánica nos lleva ya
al ocaso. Y Venecia, antaño rica y os­
tentosa, promiscuo símbolo de las
culturas del Mediterráneo medie­
se ha recuperado de tamaña herejía.
Hizo lo peor en una época materia­
lista:unirlobelloylobueno,negarla
validez del arte, resistir la separa­
ción del arte y de la vida que la revo­
lución industrial estaba consuman­
do. Para colmo osó dar lecciones de
estética y de ética. Imposible.
PeroRuskinescribíacomolosán­
geles, hasta tal punto que Proust le
tomó como modelo y tradujo su Bi­
blia de Amiens. Su reputación no se
limitó a la literatura, donde se le te­
nía por uno de los maestros indiscu­
tibles de la prosa inglesa; Tolstói,
Gandhi y Bernard Shaw le conside­
raron uno de los reformadores so­
ciales más serios de su tiempo.
Cuando el partido laborista entró en
el Parlamento y se preguntó a los di­
putados cuál había sido el pensa­
miento determinante en sus vidas,
casitodosrespondieron:“Laobrade
Ruskin”.
Ahorasóloquedadesuestupenda
reputación un cierto interés mali­
cioso –y con razón, como se verá–
porlosdetallesdesuvidaprivada.El
tamaño de su obra completa ha ac­
tuado como losa sepulcral sobre su
reputación. Ruskin, como su Vene­
GETTY
cia añorada, se hundió por su propio
peso en el esplendor de su anacro­
nismo. Se empeñó en moralizar, in­
cluso predicar, considerando cual­
quier materia, desde la arquitectura
a la mineralogía, como una rama de
lamoral.Además,escribíaenelgran
estilo, remontándose a lo sublime
–cosa sospechosa en esos tiempos–
y cayendo en lo lírico cuando se de­
bíaentrarenloracional.Hoyresulta
difícil fiarse de quien exprese sus
ideas en frases bien construidas, de
cadencia larga y léxico cuidado.
Ruskinpintaconpalabrasyllegacon
Ruskin escribía como
los ángeles, incluso
Proust lo tomó como
modelo y tradujo su
‘Biblia de Amiens’
que aún no se ha logrado solucionar,
y que Ruskin denunció a la vez o an­
tes que Marx, con más intuición y
menos aparato teórico–, puso el de­
doenlallaga,mostrólosaspectosin­
morales de la competencia y la acu­
mulación, irritó a las complacidas
clases dominantes y causó el ostra­
cismo social de su autor.
Ruskin fue un esteta que chocó,
como tantos otros, con la sordidez
delmundoindustrial,peroenvezde
retirarse a los paraísos artificiales
como Baudelaire, intentó arreglar el
mundo. |
LUIS RACIONERO
Cultura|s La Vanguardia
Un repaso por la obra de John Ruskin, profundamente ligado a la ciudad de
los canales y defensor de la idea que el arte debía tener un contenido moral
11
La pátina de Venecia
ellas a lo más lejos posible en el arte
de describir, cosa hoy día innecesa­
riaporquetenemoslasreproduccio­
nes de la fachada de San Marcos que
él anotó así: “En torno a las paredes
de los porches se alzan columnas de
piedra diversas, jaspe y pórfido y
serpentinaverdeoscuramoteadade
copos de nieve y mármoles que me­
dio rechazan y medio se rinden a la
luz del sol –como Cleopatra, sus ve­
nasofrecidasalosbesos–,lasombra,
al retirarse de ellas, revela línea tras
línea de ondulaciones azuladas, co­
mo la marea menguante deja la are­
na ondulada; sus capiteles ricos en
tracería entrelazada, arraigados nu­
dos de hierbas y hojas a la deriva, de
acanto y parra, y símbolos místicos,
hasta que por fin, como en éxtasis,
las crestas de los arcos rompen en
una oleada de mármol, y se lanzan al
cielo azul en destellos y guirnaldas
de espuma esculpida, como si las
rompientes en la orilla del Lido se
hubiesen helado antes de caer y las
ninfas marinas los hubiesen incrus­
tado de coral y amatista”.
En 1859 se enamoró de Rose La
Touche, que tenía diez años, y ade­
másdecidióabandonarsuobraesté­
tica –Pintores modernos, 1843; Las
siete lámparas de la arquitectura,
1849; La piedra de Venecia, 1853–pa­
ra dedicarse a denunciar la maligni­
dad y estupidez de la economía libe­
ral. Cuando publicó Al último, refi­
riéndose a la parábola evangélica
donde el propietario paga al último
obrero como al primero, la reacción
de las clases bienpensantes fue his­
térica: “imbecilidad profunda”, “bo­
bada intolerable”, “no vamos a per­
mitir que una gobernanta loca nos
predique la forma de arruinarnos”.
Este sencillo y bienintencionado li­
bro,consuscuatroverdadesprofun­
das sobre los fallos del capitalismo,
la competencia y el mercado –fallos
Sábado, 15 septiembre 2018
LIBROS
de ayer a hoy
12
Cultura|s La Vanguardia
Sábado, 15 septiembre 2018
ARTES
Arte|s
PABLO PICASSO: LA
OFRENDA, PARÍS,
1908. Esta pintura,
relacionada con las
‘Demoiselles
d’Avignon’ y que
preludia el cubis­
mo, muestra la
influencia de la
temática de Cézan­
ne, con sus ‘Olim­
pia’ y ‘Una tarde en
Nápoles’, la mujer
desnuda observada
por el hombre. La
pintura de Picasso
celebra la reconci­
liación del artista
con Fernande y
homenajea las
pinturas eróticas de
Cézanne.
MUSEU PICASSO,
BARCELONA. FOTOGRAFIA,
GASULL FOTOGRAFIA
© SUCCESSIÓ PABLO
PICASSO, VEGAP
PAUL CÉZANNE:
CINCO BAÑISTAS,
1877 – 1878.
Cézanne estudió a
los clásicos en el
Louvre, donde se
interesó por la
figura humana. A
partir de la década
de 1870 y con más
intensidad en la de
1880 pintó su serie
sobre el motivo de
las bañistas; uno
de estos cuadros,
‘Bañistas’, de
1874­1875 fue
comprado por
Picasso en 1957
cuando la galería
Marlborough lo
puso a la venta.
© RMN­GRAND PALAIS
(MUSÉE NATIONAL
PICASSO­PARIS) / MATHIEU
RABEAU
CARTA DE GUILLAU­
ME APOLLINAIRE A
PICASSO. Picasso
conoció al poeta y
crítico de arte a
finales de 1904 y
mantuvieron una
buena amistad
hasta la muerte de
Apollinaire en
1918. Durante años
intercambiaron
cartas y postales,
como esta que el
poeta remitió al
artista a su estudio
de la calle Ravig­
nan y en la que
imita la firma de
artistas y autores
como Matisse,
Degas, Victor Hugo,
Monet, Berthe
Morisot o Renoir.
© RMN­GRAND PALAIS
(MUSÉE NATIONAL
PICASSO­PARIS)
NA
BARCELO
Picasso en
el primer a
ISABEL GÓMEZ MELENCHÓN
Quienes visiten el Museu Picasso
de Barcelona a partir de la próxima
semana se llevarán una sorpresa:
cuatro salas de la colección (las 7, 8,
9 y 10) alojarán pinturas que no
pertenecen a ese centro y que for­
man parte de un proyecto expositi­
vo integrado en el circuito de la co­
lección permanente pero que po­
seen una museografía y una gráfica
propias. Picasso descubre París se
origina por un intercambio con el
Musée d’Orsay: la pinacoteca fran­
cesa presenta el próximo martes
Picasso. Azul y rosa, que contará
con préstamos excepcionales del
museo barcelonés en lo que repre­
senta una gran colaboración de
gran calado entre ambos centros
de arte. A cambio, han viajado a
Barcelona pinturas igualmente ex­
cepcionales, también del parisino
Musée Picasso, de Daumier, Ca­
rrière, Delacroix, Manet, Toulou­
se­Lautrec, Degas, Cézanne, Stein­
len, Puvis de Chavannes y Gau­
guin, entre otros, que dialogarán
con las obras de Picasso para ilus­
trar el impacto artístico y personal
que provocaron en el genio mala­
gueño sus primeros viajes a París,
entre 1900 y 1904.
Como explica Malén Gual, co­
misaria de la muestra, la selección
de obras que han viajado a Barcelo­
na se ha realizado a partir de una
crítica de Felicien Fagus, publicada
en la Revue Blanche el 15 de julio de
1901, con motivo de la exposición
Picasso e Iturrino en la Galerie Vo­
llard, y de las obras de Picasso que
hacen referencia a otros artistas,
como Rodin, Albert Bartholomé o
Émile Zola. Reconstruimos aquí el
itinerario formativo de un Picasso
a caballo entre Barcelona, Madrid
y París realizó en la capital france­
sa hasta establecerse allí definitiva­
mente en 1904.
PRIMER VIAJE
Septiembre de 1900 – Diciembre de
1900
El joven Pablo Picasso aún no con­
taba 19 años (los cumpliría el 25 de
octubre) cuando acompañado >
BARCELONA. GASULL FOTOGRAFIA © SUCCESSIÓ PICASSO VEGAP
Sábado, 15 septiembre 2018
ARTES
PICASSO: PICASSO Y MANUEL PALLARÈS CONTEMPLANDO LA TORRE EIFFEL. BARCELONA O PARÍS, 1900.
El artista estaba tan ansioso de viajar a la capital francesa que se dibujó a tinta junto a su amigo ante
la catedral de
Notre­Dame y la torre Eiffel cuando aún estaban en Barcelona. MUSEU PICASSO
Cultura|s La Vanguardia
París:
acto
Entre 1900 y 1904 Picasso viajó varias veces a París, la
última para instalarse ya en la ciudad. Allí tuvo ocasión de
contemplar en persona las obras de artistas que admiraba y
que tendrían una influencia decisiva en su evolución. Una
muestra trae a Barcelona algunas de estas pinturas y las
relaciona con piezas de la colección del Museu Picasso; una
colaboración con el Musée d’Orsay, donde se podrán ver a
cambio obras de los periodos azul y rosa del artista
13
A
ARTES
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
14
PICASSO: CABEZA DE MUJER DE PERFIL Y OTROS CROQUIS, BARCELONA, 1902­1903 (IZQUIERDA). GAUGUIN. OBJETO DECORATIVO CUADRADO CON DIOSES TAHITIANOS, 1893 ­ 1895
(DERECHA). En el dibujo de Picasso se puede advertir a la izquierda la influencia de la figura de Gauguin, de quien el malagueño se había convertido a partir de 1902 en un gran seguidor.
Gauguin moriría en 1903, hecho que provocó una conmoción en el joven Picasso.
MUSEU PICASSO/ SUCCESSIÓ PABLO PICASSO, VEGAP/ MUSÉE D’ORSAY, PARÍS/© RMN­GRAND PALAIS
> por su amigo Carles Casagemas
desembarcó en París. Los había en­
viado, en calidad de corresponsa­
les artísticos, la revista Catalunya
artística, tal como se menciona en
su número del 27 de septiembre de
ese año. Había otro motivo para el
viaje además de y sobre todo el
afán de conocer lo que se cocía en
la capital mundial del arte: el cua­
dro de Picasso Últimos momentos
había sido seleccionado para la Ex­
posición Universal que se había
abierto el 15 de abril y se iba a pro­
longar hasta el 12 de noviembre.
Desgraciadamente, Picasso utilizó
esta tela, que formó parte de la sec­
ción española en el Grand Palais,
para pintar encima La vie, una de
sus obras cumbres del periodo azul
y que se conserva en el Cleveland
Museum of Art.
En la Exposición los jóvenes ar­
tistas pudieron contemplar las
obras de Manet y de los impresio­
nistas; en la muestra Centennale de
l’art français, dentro del certamen,
Picasso pudo ver los tres Cézannes
expuestos, un pintor por el que
sentía admiración. También visita­
ron la muestra que Auguste Rodin
había organizado, la primera que
hacía en Francia, en un pabellón
construido expresamente– en la
plaza del Alma. Picasso, entusias­
mado, copió con lápiz el Busto de
Dalou; la influencia de Rodin se ha­
ría evidente en las esculturas de Pi­
casso de 1905. En la actual muestra
barcelonesa se podrá ver este dibu­
jo, que fue utilizado para ilustrar
un artículo de Carles Junyer Vidal
en El liberal el 10 de agosto de 1903.
Instalado con Casagemas y Ma­
nuel Pallarés, que se había reunido
con ellos, en un estudio de Mont­
martre, muy pronto absorbe la in­
fluencia de Steinlen, Toulouse­
Lautrec y los postimpresionistas.
También la de Edgar Degas, cuya
existencia conocía a través de Mi­
guel Utrillo; su influencia se hará
evidente en las pinturas que
expondrá en 1901 en la Galerie
Vollard y en 1902 en la Galerie
Weill. La estancia se interrumpe a
final de año, cuando Picasso viaja a
Málaga y Madrid para poner en
marcha la revista modernista Arte
Joven.
SEGUNDO VIAJE
Mayo de 1901­ Enero de 1902
Pere Manyac, el marchante catalán
a quien Picasso había conocido en
París, le organiza una muestra con­
juntamente con el pintor Francisco
Iturrino en la galería Vollard. El jo­
ven Pablo se desplaza con este mo­
tivo a la capital, donde presenta po­
co más de sesenta obras, una buena
parte realizadas allí a toda prisa,
escenas de café, nocturnas, retra­
tos de damas y autorretratos (Yo,
Picasso). Vollard describiría así el
encuentro: “El compañero de Ma­
nache (Manyac) no era otro que el
pintor Pablo Picasso quien, a sus
diecinueve o veinte años, ya había
realizado un centenar de telas, que
me traía para una exposición. Esta
exposición no tuvo ningún éxito”.
Pese a estas palabras, la muestra sí
fue un éxito relativo, se vendieron
unas quince obras y las críticas fue­
ron elogiosas. En un artículo apa­
recido en Le journal el 17 de junio,
Gustave Cocquiot alabó que “Pi­
casso quiere verlo todo y expresar­
lo todo”; el crítico Félicien Fargus
señalaba sus posibles influencias:
Delacroix, Manet –“muy indicado,
ya que en parte viene de los espa­
ñoles”–, Monet, Van Gogh, Pissa­
rro, Toulouse­Lautrec, Degas... pa­
ra concluir que al joven pintor su
carácter arrebatado “no le ha dado
la ocasión de forjarse un estilo per­
sonal” y que “el peligro para él es
esta impetuosidad”.
Como influido por las palabras
de Fagus, tras la exposición Picas­
so buscó un camino nuevo, más
próximo al simbolismo pero con
influencias de impresionistas y
postimpresionistas. El color deja
paso a una paleta más evocadora y
contenida, con una gama limitada
de colores que casan con la crea­
ción de una atmósfera poética y
una temática que plasma las condi­
ciones de las clases más desfavore­
cidas.
Durante el verano ha podido
asistir a la gran retrospectiva en el
Palais de l’École des Beaux Arts
dedicada a Honoré Daumier, que
le impresiona profundamente, al
punto de que el bajo relieve Los
emigrantes inspirará su aguada Los
fugitivos. Manyac también presen­
ta a Picasso a Max Jacob, quien
consignará que aquel “se ocupa de
todos los negocios de ese mucha­
cho de dieciocho años”, pese a lo
cual Picasso rompe su compromi­
so con el marchante y vuelve a Bar­
celona.
TERCER VIAJE
Octubre de 1902­ Enero de 1903
Picasso, que desde Barcelona ha
mantenido el contacto con Max
Jacob, a quien incluso pidió un ar­
ARTES
opinión
MUSEU PICASSO / ©
SUCCESSIÓ PABLO PICASSO
MUSÉE D’ORSAY / © RMN­
GRAND PALAIS
tículo para la revista Pèl & Pluma,
vuelve a París por espacio de tres
meses, acompañado por Josep Ro­
carol y el escultor Julio González.
Entre el 15 de noviembre y el 15 de
diciembre expone en la galería
Berthe Weil ocho cuadros,junto a
obras de Pichot, Girieud y Launay.
La conmoción causada por la
muerte de su amigo Casagemas se
hace patente en su obra; el crítico
Charles Mortice escribiría el 15 de
diciembre en el Mercure de France:
“es extraordinaria la tristeza es­
téril que pesa encima de toda la
obra de este muchacho (...). Los
centenares de rostros que ha pinta­
do hacen muecas, ni siquiera una
sonrisa”.
Picasso visita el Panteón de Pa­
rís, donde contempla las pinturas
de Puvis de Chavannes dedicadas a
la vida de Santa Genoveva, de las
que, impresionado, copiará algu­
nos detalles. Estos dibujos podrán
verse en Barcelona. También des­
cubre la obra del escultor Albert
Bartholomé; Picasso copia a lápiz
una de las figuras de sus esculturas,
en la exposición en el museo Picas­
so de Barcelona se exhibirán juntas
la Niña llorando del escultor y el
Croquis de un grupo escultórico del
Monumento a los muertos de Albert
Bartholomé en París del pintor.
CUARTO VIAJE
Abril de 1904
Acompañado por el pintor Sebas­
tià Junyer­Vidal, el día 12 Picasso
regresa a París y se instala en el Ba­
teau­Lavoir, en el número 13 de la
Rue Ravignan, en Montmartre, en
un taller que había dejado Paco
Durrio. Había sido justamente el
escultor y ceramista quien le había
dado a conocer la obra de Gauguin;
Durrio era amigo de Gauguin
desde 1895 y conservaba algunas
de sus obras en el Bateau­Lavoir.
Picasso ya tenía un libro sobre el
artista francés, Noa­Noa, que le ha­
bía regalado el crítico Charles
Mortice con motivo de su expo­
sición el año anterior y, según
François Gilot, Picasso llenó los
márgenes del libro de dibujos. Este
será el viaje definitivo: se instalará
en París y sólo realizará desplaza­
mientos puntuales a Barcelona o
Madrid. |
Picasso descubre París
COMISARIA: MALÉN GUAL.MUSEU PICASSO.BARCELO­
NA.WWW.MUSEUPICASSO.BCN.CAT. DEL 21 DE SEP­
TIEMBRE AL 20 DE ENERO
JOAN­PERE VILADECANS
Cultura|s La Vanguardia
EUGENE CARRIÈRE:
EL NIÑO ENFERMO,
C. 1893.
El pintor simbolista
francés ejercía una
fuerte influencia en
el periodo del ‘fin
de siècle’. En 1898
abrió su taller,
donde lo visitaban,
entre otros, Matis­
se, Rusiñol o
Ramon Casas.
Picasso nunca lo
llegó a conocer
personalmente, sin
embargo en sus
‘Maternidades’ de
1902­1903 se
puede observar la
huella del simbo­
lista.
de misterio popular para los poe­
La ciudad holandesa de Delft,
conocida también por ser la patria tas, antropólogos e historiadores.
Se dice que a pesar de su pequeño
de Vermeer, lo es además por sus
tamaño las mujeres se lo coloca­
factorías de cerámica iluminadas
ban, cuando lloraban la futura
con un característico y bellísimo
azul, entre cobalto y ultramar. ¿El ausencia, en el lagrimal, y desde
ahí deslizaban sus sollozos. Ya
azul del cielo de la localidad?
esta acción tiene mucho de artís­
¿Azul Delft? En realidad una
tico y de proceso creativo: de lo
fórmula secreta a base de óxido
inmaterial a lo material. O al re­
de cobalto y caolín, feldespato,
yeso, cuarzo y muchos más ingre­ vés. De todas las excreciones
humanas, las provenientes de la
dientes que, como es natural,
mirada son las más románticas.
mantienen en secreto.
La lágrima, las lágrimas como
Hacia el 1666, aproximadamen­
idea o metáfora, como símbolo de
te cuando Vermeer pintó la cele­
algo dramático o inclu­
bre vista, la ciudad neerlandesa
so alegre, tienen
tenía más de 30 factorías de
mucho recorrido
cerámica que exportaban sus
histórico, secular,
productos a todo el continente
tanto en el lenguaje
imitando, más o menos, la por­
canalla como en el
celana china. Una expansión
culto. Y en el refra­
económica floreciente que fue
nero, en la canción,
también exportada a otros
en la naturaleza –las
países. De ahí proceden la
lágrimas de San
célebre azulejería portuguesa
Lorenzo–, en el cine
del XVIII, las grandes fábricas
y la fotografía…
inglesas, las alemanas de Meis­
También en la
sen… Hoy solo una empresa
pintura, Una mujer
sobrevive, la conocida como
llorando (1937). de
–apelativo inglés–, Royal Delft.
Picasso, sobrecoge.
En su muy extenso catálogo de
modelos se encuentran platos,
Es difícil imaginar
floreros, los clásicos azulejos
un mundo sin una
del figurativo holandés, tuli­
lluvia de lágrimas.
paneros, claro… Y portalá­
Ni sin un puña­
grimas.
do de lloros
Lo del portalá­
grimas llama
poderosa­
mente la
atención
por su
sensibili­
dad y origi­
nalidad. Y
por su valor
sentimental aña­
infanti­
dido. Más que un jarron­
les. La repre­
cillo o un contenedor de
sentación del
Portalágrimas de Royal Delft
algo, es una idea poética
llanto siempre
¿Un recipiente para las lágrimas?
será una lágrima dibujada. El
¿Qué lágrimas? ¿Un fetiche de
trazo vertical que va de la pupila a
amor eterno? Al parecer esta
la mejilla. Del ojo al corazón. El
pequeña pieza, más conceptual
triángulo de los sentimientos. De
que material, tiene su origen en
las emociones. De la expresión
las lágrimas que las novias o espo­ humana. Y del drama: una lágri­
sas de los marineros les ofrecían
ma negra, como un río de lava
en un envase, cuando estos em­
oscura. Está muy claro que el
barcaban por días, meses o años.
tema del portalágrimas tiene su
Ya se sabe, las leyendas del mar
argumento. Y es todo un hallazgo
dan para activar todos los enig­
emotivo. Terrible. Bello y tierno.
mas. Una prenda amorosa, un
“La belleza es el inicio de lo terri­
recordatorio, una apelación a la
ble” (Rilke). Aún hoy alguien
eternidad. O quizá un acto fugaz y guardará un pañuelo con rastros
sublime, inmenso en su valor
de las lágrimas de su amada. ¿Un
efímero, perecedero; moral. Un
portalágrimas? Sí, algo intrans­
gran material literario y un pozo
ferible.
15
PICASSO: DESAM­
PARADOS, BARCE­
LONA, 1903.
Sábado, 15 septiembre 2018
Portalágrimas
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
16
Lona fotográfica de la pintora y fotógrafa de Luisiana Marilyn Minter que envolvió la torre de agua del 264 de Water Street de Nueva York, en el corazón de Manhattan
ARQUITECTURA Antiguas, modernas, de diseño,
divertidas, habitables, reinventadas... Pero todas
ellas prácticas en origen y final. Las torres de agua
han procurado a lo largo de los años un bien
público de primera necesidad, en las ciudades y en
el campo. En esta primera entrega, visitamos la
versión más moderna de ellas
Oasis en las
alturas (I)
ANTÒNIA JUSTÍCIA
En verano del 2014, el skyline de
Nueva York cambió significativa­
mente.Variosartistasemergentesy
consolidados envolvieron con sus
obras un total de 300 tanques y to­
rres de agua de los más de 10.000
que se calcula que hay en la ciudad,
dando al horizonte una nueva y ar­
tística visión desde las azoteas. El
proyecto se bautizó con el nombre
de Water Tank Project y no sólo
buscó mejorar la imagen urbanísti­
ca; también concienciar a sus habi­
tantes sobre el uso responsable y
llamar la atención sobre la crisis
mundial del agua.
La de Nueva York fue sólo una
experienciaqueduródocesemanas
pero que hizo alzar la vista hacia
unas infraestructuras presentes en
todos los paisajes del mundo pero a
menudo desapercibidas, pese a que
muchas torres de agua son verda­
deras obras de ingeniería y ar­
quitectura. En esta primera entrega
visitamos algunas de las más sin­
gulares, divertidas y modernas in­
fraestructuras, así como otras que
su conservación ha pasado por la
reconversión derivando hacia usos
como el museístico o incluso el de
vivienda.
La obra de Minter
formó parte de un
proyecto que en el
2014 involucró a
55 artistas en una
exposición de arte
a la vez que campa­
ña de conciencia­
ción por la crisis
mundial del agua
GETTY
01 TORRE DE LA FONTSANTA
Sant Joan Despí
Quedófinalistaenel2011delospre­
mios Lamp de iluminación y aun­
que no es una torre de agua al uso
con la finalidad con la que tradicio­
nalmente se las conoce –un gran
contenedor construido con el pro­
pósito de guardar grandes cantida­
des de agua a una altura suficiente
para presurizar sistemas de distri­
bución–, está catalogada dentro de
este género. Se trata de la torre de la
estación de distribución de agua de
laFontsanta,enSantJoanDespí,un
equipamiento que permite conec­
tar entre sí los sistemas Ter­Llobre­
gat con las desalinizadoras del Tor­
dera y del Llobregat. La torre, cons­
truida en el 2009 por Ruisánchez
Arquitectes es un cilindro de hor­
migón de 35 metros de altura cu­
bierto con láminas de aluminio a
modo de piel cuya variedad de pig­
mentos genera una multitud de
percepciones convirtiéndola en un
icono del entorno.
02 BOTELLA DE KETCHUP
(Collinsville, Estados Unidos)
La torre de agua del sur de Collins­
ville, en Illinois, es la mayor botella
de ketchup del mundo. Se encuen­
02
03
ARCHIVO
07
JEFF GREENBERG
ARCHIVO
Cultura|s La Vanguardia
tra en el camino de la ruta 159 y se
construyó en 1949 para suministrar
agua a una planta cercana propie­
dad de G.S. Suppiger Company. Se
hizo a imagen y semejanza de las
botellas de ketchup de la marca
Brooks que se fabricaban en dicha
empresa. La estructura se agregó al
Registro Nacional de Lugares His­
tóricos en agosto del 2002.
04 EL NIDO DE LA CIGÜEÑA
(Finlandia)
17
03 LA CARA SONRIENTE DE ATLANTA
(Estados Unidos)
No es la única en Estados Unidos,
donde la moda que se impuso du­
rante la década de los setenta fue la
de pintar sus torres de agua. La ca­
tegoría más popular fue la de las ca­
ras sonrientes, pero también abun­
dan las pelotas de golf o béisbol, las
banderas americanas, las verduras
y frutas (como los melocotones en
Gaffney, Carolina del Sur y Cantón,
en Alabama, o la mazorca de maíz
en Rochester, Minnesota). Además
de la torre sonriente de Atlanta se
calcula que hay más de una veinte­
nadetorresconlamismaexpresión
repartidas de costa a costa, con lo
que se han convertido en icono de
los cazadores de fotografías.
06
04
GETTY
ARCHIVO
05
dad para 3.000 metros cúbicos de
agua y sirven como puntos de refe­
rencia para sus distritos.
01
Ubicada en Haukilahti, en el sur de
Espoo, Finlandia, esta torre de agua
fue construida en 1968 y es propie­
dad de obras hidráulicas de Espoo.
El diámetro de la torre es 45,3 me­
tros y su capacidad de 4.000 m³. Es­
te es uno de los ejemplos de rein­
vención de la torre, puesto que en la
parte superior se construyó un res­
taurante al que, haciendo honor a
su forma, bautizaron como Haika­
ranpesä (nido de cigüeña), muy po­
pular entre los turistas y donde se
hancerradomuchosnegociosentre
plato y plato.
06 LA CASA DE LAS NUBES
(Thorpeness, Inglaterra)
ARCHIVO
05 LAS SETAS DE KUWAIT
(Arabia Saudí)
Con las posibilidades que abrió la
apertura en 1953 de la primera de­
salinizadora, el gobierno de Kuwait
contrató doce años después a una
empresa de ingeniería sueca para
implementar una red de suministro
de agua moderno para Kuwait. La
compañía construyó cinco grupos
de un total de 31 torres de agua po­
pularmente conocidas como “las
torres de setas”. Construidas en
hormigón, cada torre tiene capaci­
Sábado, 15 septiembre 2018
En los años setenta se impuso en
Estados Unidos la moda de pintar estas
estructuras con caras sonrientes
Esta torre de 21 metros fue cons­
truida en 1923 para abastecer este
idílico pueblo y para evitar arruinar
la estética de la localidad sus dise­
ñadores tuvieron la brillante idea
de “disfrazar” el depósito de casa,
una casa que se asoma por encima
de los árboles que la rodean a unos
12 metros sobre el suelo. En 1979 se
retiró el tanque de agua principal
para convertir completamente el
edificio en una casa de 5 dormito­
rios que se puede alquilar por entre
500 y 700 libras por noche.
07 EL CASTILLO
DE HÉROUVILLE­SAINT­CLAIR
(Francia)
LLIBERT TEIXIDÓ
Restaurantes y viviendas
singulares son algunos
de los nuevos usos que
determinadas torres de
agua están teniendo
Se trata de un tanque triple de 21
metros de altura, idea original del
1968 del arquitecto Georges Johan­
net, ubicada en esta localidad de
Normandía. Fue catalogada Patri­
monio del siglo XX, en el 2007, y re­
gistrada como monumento históri­
co. Es un icono que ha inspirado
también el logo del municipio. |
ESCENARIOS
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
18
Escenario|s
TNT Más allá de los grandes escenarios, las artes escénicas siguen su
evolución a través la experimentación que llevan adelante algunos artistas
y pequeñas compañías. El festival de Terrassa es uno de sus escaparates
No son raros,
son vanguardia
NURIA CUADRADO
Vanrápido.Muyrápido.Ycambian.
Y evolucionan. Son las llamadas
nuevas tendencias escénicas, nue­
vas maneras de explicar historias
que van un paso por delante de lo
que se acostumbra a ver en los esce­
narios comerciales, un tipo de tea­
tro que busca y experimenta, que
arriesga y que investiga. Y no: no es
raro. Y sí: se entiende y es apto para
todos los públicos.
Terrassa, desde hace ya once
años, les dedica un festival, el TNT
–las mismas siglas que el trinitroto­
lueno y de contenido casi tan explo­
sivo–, que en esta nueva edición
reuniráunatreintenadepropuestas
después de subir el telón con Cold
Blood, un espectáculo de dedos que
firmanlosbelgasJacoVanDormael
y Michèle Anne De Mey. Sí: han leí­
do bien, de dedos: dedos converti­
dos en actores y filmados para ser
proyectadosenunapantallagigante
y así poder seguir sus aventuras.
Dedos, pero también robots y
pulgas, un gabinete de curiosidades
sobre la Alicia de Carroll o una ruta
por los grafitis que adornan las pa­
redes de las calles de la ciudad… El
abanico de formas de las nuevas
tendenciaspresentesenTerrassaes
amplio, tanto como el de temáticas.
“Cambian como cambia el mundo.
Son vanguardia, evolucionan, pero
esonoquieredecirqueseanminori­
tarias”, explica Pep Pla, director del
certamen, convencido de que Te­
rrassa tiene que ser vivero y altavoz
para los creadores más jóvenes e
inquietos. Sin renunciar a exhibir
El Pollo Campero, comidas para llevar
El teatro siempre ha sido terreno abona­
do para crear espejismos de realidad a
partir de la ficción y para construir fic­
ción a partir de aquello que creemos
verdadero. Pero también puede investi­
gar sobre los límites que separan verdad
y mentira. Y es ese el territorio de explo­
ración de El Pollo Campero, comidas
para llevar, compañía formada en el 2012
por Gloria March y Cristina Celada, dos
actrices que se conocieron colaborando
con El Conde de Torrefiel y que se en­
frenta en Parecer felices a su tercer es­
pectáculo (antes presentaron Sekvantaro
y Las actrices siempre mienten).
El mundo de las redes digitales es un
mundo de apariencias en el que todos
tratamos de parecer felices. Y ese es el
punto de partida para un espectáculo en
el que las dos actrices
indagan sobre cómo nos
construimos, qué imagen
proyectamos y qué verdad
creamos en esa otra reali­
dad digital. “Las redes son
sólo la excusa para hablar
de las realidades paralelas
en que vivimos, porque no
somos iguales con nuestra
madre que si salimos de
fiesta. También nos ha
interesado mucho investi­
gar escenarios de aparente
felicidad que, en cambio, lo
que provocan en nosotras
es tristeza”, apunta la pare­
ja que mostrará en Terras­
sa un espectáculo creado a
partir de las improvisacio­
nes y en el que tendrá una
importante presencia la
banda sonora y el elemento audiovisual.
“Creemos que el teatro ya ha dejado atrás
la idea de verdad”, concluye este dúo que
apuesta por una escena “que abra puer­
tas al espectador y que le hagan pensar”.
Parecer felices
29 DE SEPTIEMBRE. SALA MARIA PLANS
Kingdom, la última producción de
Agrupación Señor Serrano (que se
pudo ver en el Grec y que rubrica
una compañía premiada en la Bie­
nal de Venecia), y a coproducir El
bosque (instalación­performance
abierta durante todo el festival y ha­
bitada por ni­nis, jóvenes que ni es­
tudian ni trabajan, que firman dos
nombres con prestigio y trayecto­
ria: Pablo Gisbert –la mitad de El
Conde de Torrefiel– y Juan Nava­
rro –cómplice habitual de Rodrigo
García–), Pep Pla destaca la apuesta
del TNT por los nuevos valores aún
pococonocidosatravésdesupolíti­
ca de coproducciones: de ahí el apo­
yo a los estrenos de las nuevas
apuestas de El Pollo Campero, co­
midas para llevar, David Espinosa y
Sílvia Ferrando con José y sus Her­
manas (ver piezas abajo). A estos
tres se suma Tierras del Sud, de los
navarros Txalo Toloza­Fernández
y Laida Azkona Goñi, un espectácu­
lo sobre el neocolonialismo que ex­
plora el origen de la riqueza de la fa­
milia Benetton; El candidato, de
MarcVillanuevaMirque,enforma­
todejuegoderolyparaungrupore­
ducido de espectadores, explora las
reglas y usos de la política; A nation
ESCENARIOS
El festival apuesta
sobre todo por valores
poco conocidos que
apoya a través de
las coproducciones
quenolosvisitanconfrecuencia:así
al espectáculo inaugural se suman
el Circo de Pulgas, de los gallegos
Matarile Teatro, y Correo, una in­
vestigación sobre las misivas escri­
tas con papel y tinta que está dirigi­
do por Paula Aros Gho. También se
estrenan en el TNT No future Yes,
de David Fernández y Maureen Ló­
pez(delacompañíaberlinesaSasha
Waltz),sobrelasidentidadesdigita­
les; y la reflexión sobre el porno de
Marina Rodríguez, Porn is On.
Y, por si los territorios tradicio­
ko Plex, además del ciclo de peque­
ño formato Mutacions. “Si las artes
cada vez son más híbridas, tiene su
lógica que el TNT se acerque a las
artes plásticas y musicales”, apunta
Pep Pla que, en un intento de crear
nuevos públicos, ha trazado tam­
bién itinerarios específicamente
dedicados para niños y adoles­
centes. |
Festival TNT. Terrassa Noves Tendències
TERRASSA. DIVERSOS ESPACIOS.
‘Blanko’, donde el cuerpo de JOHNman se convierte en lienzo a disposición de los niños
Sílvia Ferrando
David Espinosa
“Si nuestro sistema educativo forma a los jóve­
nes para que sean capaces de adaptarse al
mercado de trabajo, ¿quién diseña los planes de
estudio? ¿Las empresas?”. La pregunta la lanza
Sílvia Ferrando, quien firma la dirección y la
dramaturgia de El mono de Descartes, su nueva
apuesta con la compañía José y sus Hermanas,
que se dieron a conocer en octubre del 2017
con Los bancos regalan sandwicheras y chori­
zos, espectáculo que nació en el Institut del
Teatre –donde Ferrando es profesora– y que
después se convirtió en uno de los éxitos de la
temporada gracias a su ácida mirada sobre la
memoria histórica. “Con El mono de Descartes
tratamos de investigar cómo la educación nos
habilita para leer el mundo y cómo y dónde nos
coloca en ese mundo”, añade Ferrando que,
cuando habla de educación no se refiere sólo a
la que recibimos en la escuela, sino también a la
que nos llega a través de la familia o las imáge­
nes y las músicas que nos impactan a través de
los medios de comunicación. Si El mono de
Descartes volverá a rebuscar en el pasado –des­
de la Institución Libre de Enseñanza al modelo
impulsado por Ferrer i Guàrdia–, también
continúa trabajando a partir de un modelo de
investigación e improvisación que sirve para ir
fijando un texto que llega al escenario acompa­
ñado de música y proyecciones. “Queremos
crear un lugar desde el que compartir una
experiencia, desde el que hablar sobre algo que
nosotros hemos investigado, pero sin preten­
der imponer una posición de liderazgo”.
El escenario no es ya para los actores. O no sólo es para
los actores. Porque David Espinosa (Elche, 1976) los ha
sustituido por pequeñas figuras, casi siempre con forma
humana, que él mueve por la escena para explicar Una
historia universal, la historia de la humanidad desde
Adán y Eva hasta nuestros días, pasando por la conquista
de América, la Revolución Francesa o la cubana.
“Me interesa ver cómo proyecta significados el espec­
tador sobre aquello que le presento, cómo imagina qué
sucede y qué sucederá y cómo puedo manipular sus
proyecciones”, explica Espinosa, que llegó al teatro a
escala (que es como él denomina su técnica) hace ya casi
seis años desde la danza y el teatro físico. De ahí que sus
primeros espectáculos –como Mi gran obra, que estrenó
en el 2012– partieran de aspectos formales (la relación
El mono de Descartes
29 DE SEPTIEMBRE. SALA AMICS DE LES ARTS
DEL 27 AL 30 DE SEPTIEMBRE
que las figuras establecen con el espacio y el tiempo) y a
partir de ahí crearán una narrativa. Eso ha cambiado en
Una historia universal, porque lo sucedido con la huma­
nidad (o sea, la narrativa) es lo que está en el punto de
partida de este espectáculo que contempla con ironía
nuestra mirada eurocéntrica y que reunirá sobre la mesa
que preside el escenario casi un centenar de figuras entre
los veinte centímetros y el medio metro de altura.
“Me cuestiono la forma de hacer teatro y es por ese
cuestionamiento que mi teatro es político”, añade Espi­
nosa. Y reivindica la esencia Do it Yourself de su propues­
ta, que le permite hacer obras de cientos de personajes,
con animales y hasta un helicóptero. Eso sí, a escala.
Una historia universal
28 DE SEPTIEMBRE. SALA CÚPULA DEL TEATRE PRINCIPAL
Sábado, 15 septiembre 2018
En el TNT el abanico
de formas de las nuevas
tendencias presentes
es amplio, tanto como
el de temáticas
Cultura|s La Vanguardia
nales del TNT no fueran suficiente­
mente extensos, el festival también
ha decidido abrirse a partir de esta
edición a las nuevas músicas y pro­
gramará las actuaciones de Rodrigo
Cuevas –música tradicional astu­
riana con bases electrónicas–; Nuu
¬el dúo electrónico de Aida Oset y
Guillem Llotje–; y Za!, con Pachin­
19
is born in Me, una reflexión sobre
género e identidad de Soren Evin­
son; y Una pequeña parte de este
mundo, un laboratorio de creación
de La Señorita Blanco con mujeres
delbarriodeLaMarinadeTerrassa.
La otra gran apuesta del TNT es
acercar hasta los escenarios catala­
nes propuestas llegadas de fuera
MIRADAS
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
20
Mirada|s
El curso editorial viene cargado de
opciones para la autoayuda literaria,
libros para aprender a escribir y leer
mejor. Iris Murdoch, James Salter,
Philip Roth, Paul Auster y Umberto
Eco entre otros hablan de lo suyo
Vuelta
a clase
(de letras)
BEGOÑA GÓMEZ URZAIZ
Losmediosgeneralistassiempreilus­
tran la vuelta al cole con imágenes de
niños llorando y entrevistas con pa­
dres aliviados, pero septiembre, con
toda su cruda inevitabilidad, también
marcalavueltaalasaulasdecentena­
res de adultos (adultas, en enorme
mayoría) que se apuntan a algún tipo
de aprendizaje, muy a menudo rela­
cionado con las letras. La prolifera­
ción de cursos universitarios extra­
curriculares –como la muy exitosa
Universitat de l’Experiència de la
UB–, clubes de lectura, retos colecti­
vos de las bibliotecas y festivales lite­
rariosabiertosalpúblicodemuestran
que hay ganas de hablar sobre libros,
de cómo se leen y cómo se escriben.
Quizá eso explica por qué este año
la rentrée editorial viene tan didácti­
ca, como si el público lector quisiera
volver colectivamente a clase. A ve­
ces casi literalmente. Puede uno pre­
tender que estaba en la Universidad
de Virginia cuando James Salter acu­
día a dar algunas de sus clases magis­
tralessobreelhechodeescribir,yque
recopiló Salamandra hace unos me­
ses con el título El arte de la ficción (y
L’Altra en catalán). O en el festival La
Milanesiana, al que fue fiel Umberto
Eco durante quince años, con charlas
de literatura y filosofía que recoge
Lumen en A hombros de los gigantes.
También les ocurre frecuente­
mentealosescritoresquenadiequie­
re hablar con ellos de lo que ellos
quieren. Jeffrey Eugenides lo resu­
mía bastante bien en un artículo en
The New York Times: “Cuando los
novelistashablandeaquelloenloque
estántrabajando,raramentemencio­
nan el tema. El argumento, el tema, el
simbolismo, los personajes, todos
esos cimientos de la clase de Lengua,
pocos de los cuales tienen algo que
verconlaliteratura,nuncasalenaco­
lación. Richard Ford ha escrito miles
de pasajes sobre el vendedor inmobi­
liario Frank Bascombe, describiendo
sumatrimonio,sudivorcio,lamuerte
desuhijo,sussustosdesaludysufilo­
sofía de sillón, pero cuando le pre­
gunté a Ford qué le había motivado
para escribir esos libros, él contestó:
‘Ah, me apetecía escribir algo en pri­
mera persona y presente simple’”.
Pero nadie les suele preguntar por
esosengranajes,porlastuercasdesus
relatos, por esa solución salvadora
que les hizo gritar “eureka” el día que
se les apareció ante el ordenador. En
sulugar,losperiodistasque lesentre­
vistamos queremos –necesitamos–
un titular. El Islam. La Mujer. El Bre­
xit.LosMillennials.ElCáncer.LaDe­
cadencia de Occidente. Y de Oriente
también. Lo que sea de noticioso que
se pueda esconder tras sus minucio­
samente trabajadas narrativas. De
eso queremos hablar, de eso o de su
vida privada, que también nos gusta
bastante. A no ser que uno trabaje >
Elmore Leonard
Margaret Atwood
Richard Ford
Jonathan Franzen
P.D. James
Hilary Mantel
Colm Tóibín
Jeanette Winterson
Antón Chéjov
Jorge Luis Borges
MIRADAS
Elmore Leonard
Haga ejercicios de espalda. El
dolor distrae.
Margaret Atwood
David Hare
Neil Gaiman
Zadie Smith
Las bromas son como las ma­
nos y los pies para los pintores.
Quizá no sean lo que quieren
acabar haciendo, pero tendrás
que aprender a hacerlas por el
camino. David Hare
Recuerde: cuando la gente le
dice que algo está mal o no
funciona, casi siempre tienen
razón. Cuando le dicen exacta­
mente qué es lo que está mal y
cómo arreglarlo, casi siempre
se equivocan.
Neil Gaiman
Lea mucho y discriminando. La
mala escritura es contagiosa.
Somerset Maugham
Colm Tóibín
Sea sincero consigo mismo. Si
no es bueno, acéptelo. Si el
trabajo que está haciendo no es
bueno, acéptelo.
Para escribir un relato se re­
quieren cinco o seis días, du­
rante los cuales uno no debe
pensar en otra cosa; en caso
contrario, las frases no adquiri­
rán nunca la forma adecuada.
Escriba en la tercera persona, a
no ser que la primera persona
se ofrezca de manera irresisti­
ble. Jonathan Franzen
Gustave Flaubert
Escriba por la mañana, haga
una pausa breve para comer,
trabaje por la tarde, vea las
noticias y vuelta al trabajo hasta
la hora de dormir. Antes de
dormir, escuche a Schubert.
Describir es duro. Recuerde
que toda descripción es una
opinión sobre el mundo. En­
cuentre un lugar en el que al­
zarse. Anne Enright
Richard Ford
Gabriel García Márquez
Zadie Smith
Gabriel García Márquez
No tenga hijos.
Martin Amis
Trabaje en un ordenador des­
conectado de internet.
No escriba en espacios públi­
cos. A principios de los noventa
fui a vivir a París por las habi­
tuales razones de los escritores:
entonces, si te pillaban escri­
biendo en un pub en Inglaterra,
podían patearte la cabeza, pero
en París, dans les cafés… desde
entonces he desarrollado una
aversión a escribir en público.
Ahora creo que debería hacerse
sólo en privado. Como cual­
quier actividad higiénica.
Geoff Dyer
Annie Proulx
Para asegurarse de que procede
con lentitud, escriba a mano.
Annie Proulx
P.D. James
Jeanette Winterson
Nunca empiece un párrafo con
la misma palabra que el ante­
rior. Esto es aún más importan­
te con las frases. Martin Amis
En el primer párrafo debes
resolver la mayoría de los pro­
blemas de tu libro.
Anton Chéjov
En literatura es conveniente
evitar: las metáforas en general,
y en particular las metáforas
visuales. Más concretamente
aún, las metáforas agrícolas,
navales o bancarias. Ejemplo
absolutamente desaconsejable:
Proust. Jorge Luis Borges
Acostúmbrate a llevar una vida
tranquila y estudiosa; ante todo
verás que tiene un gran encanto
y te dará fuerza. Yo también
tuve la manía de pasar noches
en blanco; sólo sirve para ago­
tarte. Gustave Flaubert
Hay tres normas para escribir
una novela. Desafortunada­
mente, nadie sabe cuáles son.
Somerset Maugham
Sábado, 15 septiembre 2018
Anne Enright
Hilary Mantel
Cultura|s La Vanguardia
Geoff Dyer
Nunca utilice la expresión “de
repente”. Esta regla no requiere
de ninguna explicación. He
notado que los escritores que
utilizan “de repente” también
ejercen poco control sobre sus
signos de exclamación.
¿Va en serio? Entonces, bús­
quese un contable.
21
¡Escribir es fácil!
Si sigue estas
sencillas reglas
MIRADAS
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
22
> para The Paris Review y disponga
de veinte páginas para entrevistar a
un titán de la literatura, en una de las
justamentelegendariaspiezasnume­
radas de la sección The Art of Fiction.
Ahí tiene uno espacio y tiempo para
hacer un centenar de preguntas dia­
bólicas de tan simples, como esta con
la que se abría la charla con Bret Eas­
ton Ellis en el 2012: “¿Alguna vez ha
ganado dinero con algo que no sea la
escritura? Respuesta: No. ¿No ha he­
cho de canguro, de camarero, de es­
critor?, le insisten. No, no, y no.”
¿Qué hacen los autores, entonces,
frustrados porque no encuentran a
casi nadie que parezca mostrar ge­
nuino interés en cómo un cambio de
orden de dos capítulos despejó el ca­
minodetodasunovelay,depaso,sal­
vó sus vidas de convertirse en un in­
fierno?Escribenunlibrosobresuofi­
cio. Lo hizo Patricia Highsmith en
Suspense. Cómo se escribe una novela
de intriga (Círculo de Tiza, 2015). Y
Stephen King. Su Mientras escribo
(Debolsillo) ha ido ganando reputa­
ción desde que se publicó en 1999 y
funciona a la vez como licencioso ca­
tecismo literario y una autobiografía.
Desde obviedades a
teorías literarias
provocadoras hay
un amplio abanico de
recomendaciones
Chéjov estaba demasiado ocupado
como para ponerse a redactar un tra­
tado sobre el oficio pero hizo tantas
reflexiones sobre el tema en su co­
rrespondenciaqueenel2005unpro­
fesor italiano las compiló en Sin tra­
maysinfinal:99consejosparaescrito­
res (Alba).
Paul Auster encontró otra solu­
ción.Puestoque,segúndice,es“ente­
ramente incapaz” de hablar de su
propiaobra“coninteligenciacrítica”,
leconcedióunalargaentrevistaauna
estudiosa de su trabajo, Inge­Birgitte
Siegumfeldt,queseplasmóenellibro
Una vida en palabras, recientemente
publicado por Seix Barral. De ahí
también pueden sacar consejos quie­
nes afronten septiembre con ánimo
de automejora literaria. Por ejemplo,
que no conviene estudiar demasiado
a fondo las novelas si uno pretende
escribirlas. Tras pasar por Columbia,
Auster creyó que “toda novela tiene
que estar completamente resuelta de
antemano, que hasta la última sílaba
debía producir una especie de eco fi­
losóficooliterario,queunanovelaera
una gran máquina de pensamiento y
emoción que podía analizarse hasta
el último fonema de cada frase”. Sen­
tarse a escribir una le sacó del error.
Philip Roth habló mucho sobre su
oficio, con pasión, furia y muchas ve­
ces a la contra, defendiéndose de los
críticos que le atacaban. Llegó inclu­
so a autoentrevistarse: el sueño hú­
medo de todo autor en promoción.
Enoctubre,LiteraturaRandomHou­
se publica su ¿Por qué escribir?, un
compendiodetextosqueeningléses­
tá prácticamente descatalogado. Allí
se incluye entero un librito titulado
Shop Talk que Roth sacó en el 2001 y
enelquereuníasucorrespondenciay
sus encuentros con otros escritores,
desde Primo Levi a Milan Kundera,
pasando por Isaac Bashevis Singer,
Edna O’Brien y Mary McCarthy. En
su día el Publisher’s Weekly regañó a
Rothpordedicartantoespaciodesus
charlas a hablar de estatus y dinero, y
quien dijo eso claramente no ha esta­
do en muchas fiestas con escritores.
No encontrarán tanta polémica
burbujeante, pero sí teorías literarias
muy provocadoras, quienes se acer­
quenaLasalvaciónporlaspalabras,la
colección de ensayos sobre literatura
y filosofía de Iris Murdoch que edita
Siruela. “La diferencia más obvia en­
tre las novelas del siglo XIX y las del
XX es que las del XIX son mejores”,
sentencia la Dama del Imperio Britá­
nico,enunafrasequepideagritoses­
tamparla en una tote bag de las que se
venden en las librerías.
Detodosloslibrosparaleeryescri­
bir mejor que llegan en tromba, quizá
elmásprescriptivosea50consejospa­
raserescritor(SeixBarral),deColum
McCann. Al irlandés, autor de nove­
las como Transatlántico, se le notan
sus años como profesor de Escritura
Creativa. Sabe de la quebradiza com­
binacióndeinflacióndeegoeinsegu­
ridadquesufrenmuchosaspirantesa
escritor y no hace como otros autores
a los que, cuando les piden que hagan
guías de lo suyo, se ponen líricos o
estupendos (ver página anterior).
McCann, en modo coach, da exacta­
mente lo que promete e imparte cin­
codecenasdedoctrinasbasándoseen
su propia experiencia y en la de todo
el canon literario occidental, cuyas
prácticasvadesgranando.Lamásim­
portante, aunque previsible, es la pri­
mera: no hay reglas.
Muchas de las cuestiones que se
abordan en el libro, por ejemplo, la
Cómo piensan los
escritores
Richard Cohen
BLACKIE BOOKS
TRADUCCIÓN DE LAURA
IBÁÑEZ
336 PÁGINAS
23 EUROS
50 consejos para
ser escritor
Colum McCann
SEIX BARRAL
TRADUCCIÓN DE
HÉCTOR CASTELLS
ALBEREDA
218 PÁGINAS
17,10 EUROS
La salvación por las
palabras
Iris Murdoch
SIRUELA
TRADUCCIÓN DE
CARLOS JIMÉNEZ
ARRIBAS
144 PÁGINAS
17,05 EUROS
El arte de la ficción
James Salter
SALAMANDRA
TRADUCCIÓN DE
EUGENIA VÁZQUEZ
NACARINO
106 PÁGINAS
14,25 EUROS
Una vida en
palabras.
Conversaciones con
I.B. Siegumfeldt
Paul Auster
SEIX BARRAL
415 PÁGINAS
19,95 EUROS
Para disfrutar de
algunos de estos
manuales no hace falta
tener la intención de
ser un escritor
cuestión vital de cómo arrancar un
relato, y por qué la primera frase es
tanimportante(desconfíedequienle
diga que no lo es), aparecen también
en otro ameno falso manual que ve la
luz estos días, Cómo piensan los escri­
tores (Blackie Books),deRichardCo­
hen, que en inglés se titulaba Escribe
como Tolstoi. Decimos falso manual
porque no hace falta tener la más mí­
nima intención de escribir, ni como
Tolstoi ni como Albert Espinosa, pa­
ra disfrutar de él.
Sobre esa cuestión, la de las prime­
ras frases, Cohen, que ha sido profe­
sor, novelista y editor de autores tan
diversos como Kingsley Amis, John
le Carré y, ehem, Rudy Giuliani, ofre­
cevariasestrategias.LadeA.A.Milne
consiste en avisar al lector que se
adentra en el campo de la fantasía. Él
Algunos libros
E.M. Forster
ALPHA DECAY
TRADUCCIÓN DE
GONZALO TORNÉ
312 PÁGINAS
23,90 EUROS
arrancó así una de las aventuras de su
osito, Winnie the Pooh: “Érase una
vez, hace mucho, mucho tiempo.
Más o menos el miércoles pasado…”.
Agatha Christie hizo una maniobra
meta en Asesinato en el campo de golf:
“Creo que existe una anécdota famo­
sa según la cual un joven escritor, re­
suelto a dar a su narración un princi­
pio bastante enérgico y original para
alcanzar retener la atención del más
hastiado de los editores escribió lo si­
guiente: ¡Demonio! Exclamó la du­
quesa”.ElarranquedeGrahamGree­
neenBrighton,parquedeatracciones,
es de los que tratan de enseñar en los
cursos de escritura: “No hacía ni tres
horas que había llegado a Brighton
cuando Hale supo que querían asesi­
narle”. Nadie en su sano juicio inten­
taríaenel2018lodeTomWolfeenLa
hoguera de las vanidades (“¡Jeh­
jeggggggggggjjjjjjjjjjj!”, imitando una
risotada) y se requiere la templanza
imperial de un E.M. Forster para
arrancarPasajealaIndiaconunafra­
se que no sólo contiene una frase en­
tre guiones largos –la paradinha de la
sintaxis– sino que echa un jarro de
agua fría sobre el escenario de lo que
está por venir: “Si se exceptúan las
Cuevas de Marabar –y están a veinte
millas de distancia– la ciudad de
Chandrapore no tiene nada de extra­
ordinario”. ¿Tibio? No se apresuren a
dar la razón a Katherine Mansfield,
que dijo que “E.M. Forster nunca pa­
sadetemplarlatetera”,yporlotanto,
nuncadaráté.Cienpáginasmástarde
deesafrasetannifunifaalgosucede­
rá en las cuevas de Chandrapore y to­
do cobrará sentido. |
¿Por qué escribir?
Philip Roth
LITERATURA RANDOM
HOUSE
576 PÁGINAS
23,90 EUROS
A hombros de
gigantes
Umberto Eco
LUMEN
TRADUCCIÓN DE MARIA
PONS IRAZÁZABAL
397 PÁGINAS
26,50 EUROS
B. GÓMEZ URZAIZ
Cuando uno lee que E.M. Forster
murió en 1970 (a los 91 años) se pro­
duce ese ligero pasmo que nos gene­
ran algunas vidas del siglo XX. ¿Có­
mo es posible que este señor eduar­
diano, contemporáneo de James
Joyce y Virginia Woolf, al que aso­
ciamosconlaIndiacolonialyconlas
largas faldas que visten sus persona­
jes en las adaptaciones al cine, vivie­
ra lo suficiente como para oír todos
los discos de los Beatles? El autor de
Una habitación con vistas fue un lec­
tor curioso y muy generoso con sus
predecesores y sus contemporáneos
hasta el final de sus días. Y durante
tres décadas, desde el final de los
veinte hasta casi los sesenta, com­
partió sus observaciones con los
oyentes de la BBC, en una serie de
charlas sobre autores que Alpha De­
cay publica ahora con el título Algu­
nos libros. Como indican tanto la au­
tora del epílogo, Zadie Smith, que ha
reivindicado en más de una ocasión
al autor de Regreso a Howard’s End
(utilizó esa novela como base de su
Sobrelabelleza),comoGonzaloTor­
né, que se encarga del prólogo en es­
ta edición, Forster no pretendió en
ningún momento que lo suyo fuera
crítica literaria. De hecho, en sus
programas se refiere varias veces a
“los críticos” como un colectivo un
tanto obtuso. “Son los lectores, y no
el escritor, los que salen perdiendo
cuando la crítica infravalora a un au­
tor”, les advierte, a propósito de los
“aires de superioridad” que a su en­
tender se desprendió de los obitua­
rios de D.H. Lawrence. Lo que hace
Forster, entonces, son humildes y
muy razonadas recomendaciones y
no cuesta imaginar a sus lectores to­
mando nota en lápiz sobre papel.
Su programa se emitía en la onda
internacional y al escritor le gusta
imaginarse su lector ideal como un
hombreindio(nouninglésexpatria­
do) de unos treinta años, educado en
supaísperoconunaprecioporelca­
non occidental. Buenas noticias: no
hace falta ser varón ni indio para sa­
careljugoalasdeliciosasclasesdeli­
teratura radiadas del señor Forster.
Aquí algunas opiniones extraídas de
sus charlas, de las que, como dice
Torné, el lector sale “instruyéndose
sin la sensación de haber entregado
un esfuerzo excesivo”. ¿No es esa la
vara de medir a un buen profesor?
Sobre James Joyce
“Paraserhonesto:noterminodeco­
gerle el truco. No soy capaz de sinto­
nizar con él. En sus textos pululan
una serie de personajes que no sue­
len interesarme: tipos agriados y
vengativos. Lo cierto es que estos
personajes no son un obstáculo para
quereconozcaalgranartistaquehay
detrásdeellos,oporlomenosnoson
un obstáculo mayor que el esnobis­
mo y la neurosis para disfrutar del
artedeProust. AveceselartedeJoy­
ce me ha atrapado por completo, pe­
ronuncahepodidoretenerenmico­
razónloqueleía,ycreoqueelpropio
Joycenoquierequeniyoninadiees­
tablezcamos ese vínculo emocional
con sus fábulas”.
Sobre D.H. Lawrence
“Las tramas no están bien desarro­
lladas, los libros no responden a una
coherencia estética clara... Y pese a
todo el lector sale de estos libros sa­
tisfecho. Se impone el sentido de la
vida desvelado, la fuerza de la poesía
que obvia los esfuerzos de una cons­
trucción cuidada”.
Sobre William Wordsworth
“Todas las experiencias importan­
tes por las que pasó Wordsworth
fueron lentas. Sabemos que era un
hombre fornido, de carácter obsti­
nado y tenaz, que se movía despa­
cio... y parte de este dispositivo físico
algo tosco se transmite a unos versos
cuya cadencia, a menudo, cruje”.
Sobre Lytton Strachey
“Strachey no estaba interesado en la
justicia social, y sé que para muchos
escritores y lectores actuales ser se­
rio se reduce a ser capaz de abordar
este asunto. Pero Strachey tampoco
era un cínico: creía en el ingenio, en
los buenos modales aristocráticos y
en el buen gusto, y era implacable en
la búsqueda de la verdad”.
Sobre Thomas Hardy
“No se comportó jamás de manera
autoritaria ni espectacular, no se da­
Sobre Walt Whitman
“Walt Whitman probablemente no
sea el mejor poeta que haya existido
nunca,perolesaseguroqueeslobas­
tantebuenocomoparaalcanzaresas
profundidades y recordar a sus lec­
tores que todos podemos participar
de ellas”.
Sobre William Butler Yeats
“Yeatseraunhombreque,adiferen­
cia de tantos otros británicos, vivió
pensando continuamente en la poe­
sía. Tanto es así, que incluso su afi­
ción al ocultismo y a las patrañas del
mundo esotérico contribuyeron al
desarrollo de su genio poético”.
Sobre Mark Twain
“Les seré sincero: sus bromas están
envejeciendo mal. La filosofía de
Twainsobrelavidaesuntantobasta,
pero,porfortuna,lasaguasdelríosi­
guen fluyendo”.
Sobre Jane Austen
“Cuandopiensoqueahoralaleenen
los trópicos y escuchan versiones
dramatizadas de sus libros… bueno,
siento algo de orgullo, pero también
unapizcadepreocupación:¿cómola
leerán tan lejos de casa?, ¿cómo so­
nará? De todos modos me gustaría
que no abordasen sus libros como si
loshubieraescritounasolteronaque
vive en un sitio remoto. Austen es
mucho más que eso. Austen es una
gran artista”. |
Cultura|s La Vanguardia
“Ni dos libros enteros de justifica­
ciones inspiradas por la voluntad
más benigna me convencerán jamás
de que Kipling era algo más que un
matón, con la conciencia podrida
por un vulgar racismo. Kipling era
un acuñador de versos, un traficante
de epigramas, una especie de buho­
nero de epitafios; trajinaba con una
clase de material cuyo valor estriba
en su capacidad de causar, a la pri­
mera, un efecto intenso en el lector,
en tanto que la poesía (y los poemas
logrados) sólo se rinde y segrega su
sentido después de varias lecturas”.
23
Sobre Rudyard Kipling
Sábado, 15 septiembre 2018
KURL HUTTON/GETTY
balosairesdeungenionisepropuso
que su inteligencia brillase en socie­
dad. En los últimos años de su vida
tuveelgranhonordeiravisitarloyse
tomó la molestia de ser hospitalario.
En todo momento sentí que quería
ser amable, se preocupaba sincera­
mente de que el té de su invitado tu­
viese crema suficiente”.
Los apuntes del
locutor Forster
MIRADAS
Britten. Detrás, el
director teatral y
colibretista de la
ópera, Eric Crozier
Grupo Godó Presidente Javier Godó, conde de Godó. Consejero Delegado Carlos Godó Valls La Vanguardia Director Màrius Carol. Cultura|s Redactor jefe Sergio Vila­Sanjuán. Jefa sección Isabel Gómez Melenchón. Redacción Anna Duran, Antònia Justicia, Ignasi Moya. Diseño Anna Belil, Carol Téllez
Cultura|s. Edita: La Vanguardia Ediciones, S.L. Imprime: CRE­A, Impresiones de Catalunya, SL. Depósito legal: B­6389­1958
Edward Morgan
Forster trabajando
en el libreto de la
ópera ‘Billy Budd’
de Benjamin
Sábado, 15 septiembre 2018
Cultura|s La Vanguardia
24
Cortés. Retrato de Dámaso Alonso, 1984. Colección Real Academia Española
Cortés.
Retrato y estructura
Del 13 de julio
al 10 de octubre de 2018
Espacio Fundación Telefónica
C/ Fuencarral 3, Madrid. Entrada libre.
#ExpoCortés
espacio.fundaciontelefonica.com
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